domingo, 26 de septiembre de 2010

Crema de frutillas





  1. Haga un merengue de dos claras (2 claras a nieve más 6 cucharadas de azúcar, batidas como explicamos al principio de esta nota).
  2. Remoje 1 cucharada de gelatina en 1 cucharada de agua fría y disuélvala en 2 cucharadas de oporto caliente (u otro vino dulce).
  3. Mezcle la gelatina con el merengue.
  4. Agréguele 2 cucharadas de pulpa de frutilla envasada y 100 gramos de crema de leche batida “casi” a punto chantilly.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Galletitas de vinagre





¿Volvemos a la cocina para recontarle esas “galletitas de vinagre” que extravió y tanto le gustaban? Corte con dos cuchillos 150 gramos de manteca con 250 gramos de harina y un poquito de sal. Entonces haga un hueco en el centro, coloque en el 50 gramos de azúcar, 1 huevo, esencia de vainilla y el vinagre que pueda contener ½ cascara de huevo (¡que antigüedad!). El secreto está en unir todo rápidamente (sin que los granitos de manteca se derritan), guardar la masa envuelta en la heladera un par de horas y después estirarla y hacer con ella todas las monerías que quiera. Las galletitas se cocinan en horno bien caliente y, una vez frías, se pintan irregularmente con chocolate cobertura disuelto para que parezcan igualitas – o mejores – a las que venden las confiterías europeas. ¿Qué tal?




viernes, 24 de septiembre de 2010

Huevos hilados



Se los conoce también como “cabellos de ángel”. Son yemas batidas que se cocinan en almíbar a punto de hilo fuerte (cuando levantando un poco con la cuchara y dejándolo caer, se forma un hilo de almíbar constante, que no se corta).
Las yemas se vierten en la olla en forma de hilo, utilizando una especie de manga con pico muuuy fino. Así se forman hebras que semejan ¡los cabellos de un ángel! (La cocina tiene sus propias locuras...) Se utilizan en repostería para la decoración de tortas, postres y masitas.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Estofado a la bávara




1)      Quítele la grasa a 2 kilos de cuadril y mécela con tiras de tocino, bastoncitos de zanahorias y pepinitos pickles.
2)      Condiméntela con sal y pimienta.
3)      Dore la carne de ambos lados en 100 gramos de margarina.
4)      Incorpore 1 cebolla picada y deje rehogar.
5)      Agregue en la cacerola 1 ramito compuesto, 1 vaso de vino tinto y ½ taza de caldo.
6)      Raspe bien la cacerola, para que se desprenda el “fondo de cocción”.
7)      Tape y cocine despacito, echando chorritos de caldo para mantener el mismo volumen de salsa.
8)      Cuando la carne esté bien tierna, escúrrala y córtela en tajadas. Manténgalas al calor.
9)      Cuele a otro recipiente la salsa que está en la cacerola.
10)  Agréguele 100 gramos de crema de leche y espese con 1 ó 2 cucharaditas de maicena diluídas en un poco de agua.
11)  Revuelva hasta que hierva y espese.
12)  Vierta sobre las tajadas de carne que están en la fuente.
13)  Sirva con una guarnición de papas fritas.


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Salchichas viajeras



¿No le parece que sus chicos ya están cansados del sandwichito que llevan a la escuela? ¿Qué le parece la idea de inventarles unas salchichas de Viena envueltas en masa? ¡Y no me diga que estoy imitando a los choripanes! Aunque si lo piensa, después de todo… ¿quién dijo que una imitación es el mejor halago que puede hacérsele a alguien?...

1)     Ponga sobre la mesa 18 cucharaditas gordas de harina leudante (hoy estoy en diminutiva), sal a gusto y 6 cucharadas de manteca fría.
2)     Corte la manteca con dos cuchillos hasta convertirla en granitos.
3)     Ponga el granulado en un bol y agréguele 12 cucharadas de leche helada, mientras revuelve con un tenedor hasta obtener un bollo irregular (¡horrible!)
4)     Deje el bollo en la heladera hasta que tome consistencia como para ser amasado con el palote.
5)     Estire la masa por partes, dejándola finita.
6)     Corte en rectángulos un poco más largos que las salchichas y de un ancho tal que puedan envolverse cómodamente.
7)     Unte cada rectángulo con mostaza (si a su hijo le gusta…) ponga una salchicha y envuelva sellando bien los extremos.
8)     Coloque los paquetitos en una fuente enmantecada, con el borde libre hacia abajo y cocine en horno caliente hasta que estén doraditos y crujientes.




martes, 21 de septiembre de 2010

Torta 150


A veces no hacemos una torta por la pereza de buscar una receta. Esta es una de esas formulas que bien pueden aprenderse de memoria, pues todos los ingredientes pesan… ¡150 gramos! Hasta los huevos ya que lleva 3 y cada huevo fresco – según mis sesudos conocimientos empíricos – pesan aproximadamente 50 gramos.


1)      Derrita 150 gramos de chocolate en 150 gramos de agua, revolviendo continuamente sobre el fuego.
2)      Agréguele 150 gramos de manteca derretida.
3)      Bata 3 huevos con 150 gramos de azúcar, hasta que estén bien espumosos.
4)      Una con la preparación anterior.
5)      Agréguele 150 gramos de harina leudante.
6)      Vierta en molde enmantecado y enharinado y cocine en horno moderado como cualquier torta. RESULTADO: ¡150 puntos!




Versión 2:
 
Torta 150

INGREDIENTES

Chocolate, 150 gramos (rallado)
Manteca derretida, 150 gramos
Huevos, 150 gramos (3 huevos de gallina del Primer Mundo)
Azúcar, 150 gramos
Harina leudante, 150 gramos

PREPARACIÓN
  1. Derrita el chocolate a baño de María, mezclándole la manteca derretida.
  2. Separe las yemas de las claras.
  3. Bata el azúcar con las yemas, hasta que estén espumosas.
  4. Agrégueles el chocolate derretido.
  5. Bata las claras a nieve.
  6. Vierta las claras sobre el batido de yemas, espolvoréelas con la harina leudante y una todo de una vez, con movimientos envolventes (como cuando se enrosca delicadamente al cuello un pañuelo de gasa…).
  7. Vierta en un molde enmantecado y enharinado y cocine en horno moderado tirando a suave, hasta que la torta esté cocida y un olorcito a chocolate le enloquezca el estómago y mande al diablo su última dieta.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Molinetes





 

Un regalo hecho dulce

Para disfrutar a la hora del té, o cuando quiera. Son riquísimos.

Ingredientes

Leche caliente, 1 taza
Azúcar, 4 cdas
Manteca, 2 cdas
Sal, un poco
Levadura prensada, 1 cda
Agua tibia, 1/3 de taza
Huevos batidos, 2
Harina, 3 tazas
Manteca derretida, c/n
Dulce de membrillo, c/n
Huevo batido, para pintar, c/n
Azúcar, para espolvorear

Preparación

1.       Agregue a la leche caliente las 4 cucharadas de azúcar, las 2 cucharadas de manteca y un poco de sal. Cuando la mezcla esté tibia, incorpórele la levadura prensada previamente disuelta en el agua tibia. Añada los huevos batidos y la harina, mientras bate a mano abierta hasta obtener un bollo. Vuelque la masa sobre la mesa y castíguela hasta que no se pegue más a las manos ni a nada (seguro que necesitará agregar un poco más de harina).
2.       Cuando la masa esté bien elástica, póngala en un recipiente hondo, píntela con la manteca derretida, tápela y déjela levar en lugar tibio hasta que duplique su volumen. ¿Ya duplicó? ¡Rápido! Estírela lo más fina posible, úntela con manteca derretida, espolvoree con harina, dóblela por la mitad, vuelva a untar y espolvorear hasta que no pueda doblarla más. Tape la masa flojamente y déjela leudar nuevamente en sitio tibio. ¿Otra vez la masa creció desmesuradamente? Estírela fina y córtela en cuadrados. Hágale a cada cuadrado un corte que vaya desde cada vértice hasta “casi” llegar al centro.
3.       Ponga en el centro de un cuadrado un poco de dulce de membrillo deshecho y apriete sobre el las puntas de cada cuadrado, alternadamente, para darles forma de molinete. Repita la misma operación con los demás cuadrados de masa. Levante con la ayuda de una espátula los molinetes y ubíquelos sobre placas enmantecadas y enharinadas.
4.       Déjelos leudar nuevamente, píntelos con huevo, espolvoréelos con azúcar y llévelos a horno caliente hasta que estén cocidos y dorados.


Dificultad:

Paciencia para dejar leudar.

Tip:

El horno debe estar caliente para que la cocción sea efectiva. ¡Pero ojo, que no se pasen de doraditos!