miércoles, 5 de mayo de 2010

Pechuguitas con uvas


¡Vayamos a la cocina! ¿Qué tal unas pechuguitas con uvas para mimar a la tercera edad? Quíteles la piel y “aldeaños” a 4 supremas, sazónelas a gusto y áselas a la plancha, de ambos lados (¡qué no se sequen!). Aparte ponga a hervir en una sartén 1 taza de cerveza con 1 cucharadita de miel. Unte las pechugas de ambos lados con abundante mostaza y agréguelas; deje hervir despacito, hasta que la mostaza no se note y la salsa espese. Entonces agrégueles 1 taza de uvas grandes peladas y sin semillas y un chorrito de vinagre. Caliente bien y sirva con arroz blanco moldeado. ¡Glup!



martes, 4 de mayo de 2010

Tarta de cebollas y queso fresco



  Sucede con algunos ingredientes lo mismo que con algunos actores. A veces el destino les reparte papelitos secundarios y durante años permanecen a la sombra de otros aparentemente más importantes. Pero cuando tienen la oportunidad de mostrarse con todas sus posibilidades… ¡se convierten en la revelación del año! Perdóneme la comparación tan absurda y aparentemente irreverente… ¿Pero no cree que ha llegado el momento de darle a la cebolla un papel más protagónico en la cocina? “Basta con que uno mire una cosa con atención, para que de pronto se vuelva importante…” (¿Fue un cocinero, un autor dramático o un miope quien dijo esta frase?)


  • Tarta de cebollas y queso fresco
                                                                                                                         
MASA (cantidad miserable… ¡pero así debe ser!)

Yema, 1
Manteca, 50 gramos (blanda)
Vinagre, 1 cucharada
Sal, ½ cucharadita
Agua fría, 2 cucharadas
Harina, ¾ de taza, aproximadamente

BASE

Queso fresco (mantecoso, cuartirolo o como quiera llamarlo), ½ kilo
Huevos, 2
Fecula de maíz, 1 cucharada
Crema de leche, 50 cc
Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto (a no olvidarse de esta última. Pero… ¡a no exagerar!)

CUBIERTA

Cebollas, cortadas en aros finitos, ½ kilo
Manteca, 50 gramos
Crema de leche, 150 cc
Queso rallado, 100 gramos
Yema, 1
Sal, pimienta y nuez moscada


PREPARACION

MASA

  1. Haga una masa tierna con los ingredientes indicados y forre con ella el fondo de una asadera tamaño “familia tipo” (usted me entiende…) dejándola re-finita. Cocínela 10 minutos en horno caliente. Retire.

BASE DE QUESO

  1. Corte el queso en trocitos y colóquelo en la procesadora o licuadora, junto con los dos huevos, la fécula de maíz y la crema.
  2. Procese hasta que todo se convierta en una pasta infernal.
  3. Vierta la pasta en un bol y sazónela a gusto.
  4. Extiéndala sobre la masa precocida que está en la asaderita.

CUBIERTA Y TERMINACION

  1. Derrita los 50 gramos de manteca en una sartén.
  2. Agréguele los aros de cebolla, tape y baje la llama al mínimo.
  3. Deje cocinar despacito hasta que las cebollas estén cocidas.
  4. Escúrralas, póngalas en un bol y mézclelas con los 150 cc de crema de leche restante, el queso rallado y la yema. Sazone a gusto.
  5. Extienda esta preparación sobre la pasta de queso que está en la asaderita.
  6. Cocine en horno caliente hasta que la superficie esté doradita y los comensales impacientes por probarla. “¡Bis!, ¡Bis!”

lunes, 3 de mayo de 2010

Mozzarella in carrozza


Cómo se hace:


Con un cuchillo serrucho quítele la corteza a 12 tajadas de pan (si no quiere hacerlo, no se haga problema, es optativo).
Únalas de a dos, rellenándolas con una o dos tajadas de jamón y mozzarella. Presione bien cada sándwich.
Bata 4 huevos hasta que estén espumosos y sazónelos con sal y pimienta.
Caliente 3 cucharadas de aceite en una sartén.
Bañe en el batido de huevos los sandwiches (de a uno por vez),  y fríalos cuidando que no se sequen ni encimen.
Sírvalos inmediatamente bien calientes, solos o acompañados con una buena ensalada de hojas verdes con una vinagreta de oliva y miel.



domingo, 2 de mayo de 2010

Glasé real liviano





Ponga en la batidora 1 clara, 200 gramos de azúcar impalpable tamizada y 1 cucharadita de jugo de limón. Bata a toda velocidad hasta obtener un baño que “corra por sí solo”… (usted me entiende…).




sábado, 1 de mayo de 2010

Mi media naranja


Torta de frutas para momentos especiales

Las tortas suelen valorarse como a las personas: por su altura o por su apariencia. Esta, como podrá darse cuenta, se aparta del rebaño: es así de bajita… Y en lugar de maquillarse con frutillas o con alguna otra fruta roja tentadora, acepta la cosecha de oro del invierno: ¡una alfombra de rodajas de naranja abrillantadas con azúcar y miel! Un buen pretexto para compartir el té.

INGREDIENTES

RODAJAS DE NARANJA EN ALMÍBAR

Naranjas “de ombligo” preferentemente, 3
Azúcar, ¾ de taza
Miel, ¾ de taza
Jugo de 1 limón
Agua, 2 tazas


TORTA

Harina, 1 y 1/8 de taza
Azúcar, ¾ de taza
Polvo para hornear, 1 y ½ cucharadita
Sal, ½ cucharadita
Aceite, ¼ de taza
Yemas, 2
Agua fría, 1/3 de taza
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Ralladura de 1 naranja grande
Claras, 4
Cremor tártaro, 1/3 de cucharadita
Grand Marnier o Cointreau, a gusto

PREPARACION

  1. Rodajas de naranja en almíbar: lave las naranjas, córtelas en rodajas finas (deseche las semillas) y póngalas a hervir en abundante agua hasta que estén tiernas, pero no deshechas. Escúrralas cuidadosamente.
  2. Coloque en una cacerola el azúcar, la miel, el jugo de limón y el agua.
  3. Haga hervir hasta que tome punto de hilo fuerte. Agregue las rodajas de naranja y deje hervir despacito, hasta que estén cristalinas y brillantes. Escúrralas, sin encimar, sobre un papel impermeable. (Reserve el almíbar).


TORTA


  1. Tamice en un bol la harina junto con el azúcar, el polvo para hornear y la sal. Haga un hueco en el centro y coloque en él el aceite, las yemas, el agua y la esencia. Bata hasta que se formen globitos.
  2. Aparte, bata bien duras las claras junto con el cremor tártaro.
  3. Una suavemente ambos batidos y viértalos en una tartera (24 cm) de bordes acanalados y bien “limpia”. Cocine 5 minutos en horno fuerte y el resto a suave hasta que esté cocida. Enfríe y desmolde.
  4. Una vez desmoldada, pínchela con un tenedor, rocíela con el licor elegido, cúbrala con las rodajas de naranja y vierta sobre ellas el almíbar de la cocción. Si quiere jugarse… ¡sirva cada porción con un copete de crema de leche batida!


viernes, 30 de abril de 2010

Bifes al curry






La salsa de los dioses                                    

El curry es una mezcla perfecta de distintas especias. Y una excusa para salir de la rutina.

Ingredientes                 

Bifes finitos, 12
Sal y pimienta negra
Orégano, 2 cucharaditas
Manteca, 50g
Aceite, 2 cdas
Polvo de curry, 1 cucharada
Vino blanco seco, ½ taza             
Cubito caldo de verduras, ½
Agua caliente, ½ taza
Crema de leche, ½ taza
Fécula de maíz, 1 cdita                                                                                        

Arroz pilaff

Manteca, 100g
Cebolla picadita, 1 taza
Arroz lavado y seco, 1 taza
Caldo de verduras desmenuzado, 2 cubitos
Agua, 3 tazas aprox.
Laurel, 1  hoja

Preparación

1.       Para preparar los bifes (esta es una buena opción para no condenarlos a milanesas), recórtelos dándoles forma rectangular. Deseche la grasita y cualquier otro indeseable que vea. Sazónelos con sal, pimienta recién molida y orégano y dóblelos en tres, como si hiciera un hojaldre. Caliente en una sartén el aceite junto con la manteca y dore los bifes “doblados” de ambos lados, dándolos vuelta con una pinza, para que conserven la forma. Agregue el curry, el vino blanco y el cubito de caldo previamente disuelto en el agua caliente.
2.       Raspe el fondo de cocción con cuchara de madera, baje el fuego y deje hervir de 7 a 10 minutos. Luego agregue la crema de leche. Rectifique (o no) el sazonamiento. Si la salsa resulta liviana, espésela con la fécula disuelta en un poco de agua fría.
3.       Sirva bien caliente con un timbal de arroz pilaff. Así se hace: derrita la mitad de la manteca en un recipiente o cacerola (con tapa) para horno. Rehogue en ese recipiente la cebolla junto con el arroz, revolviendo constantemente hasta que el arroz se note traslucido (y medio rubio). Agréguele los cubitos de caldo, 3 tazas de agua y la hoja de laurel. Cocine a fuego fuerte hasta que rompa el hervor.
4.       Retire el recipiente del fuego, tápelo y llévelo a horno caliente hasta que el arroz haya absorbido todo el líquido. Destape, agregue el resto de la manteca, mezcle con tenedor hasta que se funda y moldee el arroz en forma de timbales para servirlo junto con los bifecitos al curry.


Dificultad:

Cuando saltee los bifes, cuidar que el fondo de cocción no se queme.

Tip:

Moldee el arroz en moldecitos de flan previamente enmantecados.




jueves, 29 de abril de 2010

“Virtiñus” (ortografía fonética…)



            Cuando viajé a Itapiruba no me faltó oportunidad de cosechar recetas para transmitírselas a usted. ¿Brasileñas? No: ¡lituanas! Sucede que casi nunca transcribo recetas típicas de otros países salvo que me las confíe alguna fanática de la colectividad (He viajado tan poco…). Así fue como en cuanto conocí a la Dra. Mary Rackauskas, de ascendencia lituana, enseguida saqué lápiz y papel para que me contara alguna receta típica y accesible para estos tiempos. Mary no vaciló ni un instante en explicarme las “virtiñus”, pasta rellena con reminiscencias cercanas a los “varenikes”. Aquí repito la fórmula original que me diera Mary; pero usted podrá variar a gusto – o a gusto de su médico – la salsa con que las sirve.



INGREDIENTES

MASA (una masa común de ravioles, con más o menos huevos según su monedero)

Harina, 400 gramos
Huevos, 2
Aceite, 2 cucharadas
Sal, 1 cucharadita
Agua tibia, cantidad necesaria

RELLENO

Papas hervidas con cáscara, peladas y tamizadas, 1 taza
Queso blanco descremado, 1 taza
Sal, a gusto (¡allá usted si quiere ponerle pimienta y nuez moscada!)

SALSA

Crema de leche, 400 gramos
Panceta magra (flaquísima) ahumada, cortada en tiritas, 200 gramos
Queso rallado, a gusto

PREPARACION

MASA

  1. Ponga la harina sobre la mesa en forma de anillo.
  2. Coloque en el centro la sal y el aceite.
  3. Una los ingredientes con el agua tibia necesaria hasta formar una masa blanda.
  4. Castigue la masa sobre la mesada hasta que se vuelva elástica.
  5. Tápela con un lienzo y déjela descansar sobre la mesada 1 hora.

RELLENO

  1. Mezcle el puré de papas con el queso crema.
  2. Sazónelo con sal.

ARMADO

  1. Estire la masa por partes, dejándola finita.
  2. Coloque en un costado de la masa, dejando libre un borde de 4 cm, montoncitos de relleno, espaciados entre sí (como si fuera a hacer ravioles grandes).
  3. Doble el borde libre de masa sobre el relleno y recorte los “virtiñus” con una copa, a fin de darles forma de empanaditas: ¡fíjese en los dibujitos, por favor! (“A veces las palabras, como los vasos, oscurecen el contenido  en lugar de aclararlo…”).
  4. Una vez hechas todas las “empanaditas” (“virtiñus”… ¡bah!), échelas en abundante agua hirviendo con sal. Apenas suban a la superficie (cerciórese de que están cocidas hincándole el diente a alguna) escúrralas y colóquelas en una fuente espolvoreados con queso rallado. Manténgalas al calor del baño de María (O, mejor: ¡prepare la salsa por anticipado!).

SALSA

  1. Coloque la panceta cortada en tiritas (sin el cuerito) en una sartén “limpia” (nadie se ofenda: “limpia” quiere decir sin enmantecar ni aceitar).
  2. Fría la panceta a fuego vivo, dándola vuelta a menudo, hasta que suelte la grasita y se ponga crujiente.
  3. Deseche la grasa de la fritura.
  4. Agréguele en la sartén la crema de leche y caliente pero sin que llegue a hervir.

TERMINACION

  1. Vierta la salsa sobre los “virtiñus”, espolvoree con queso rallado (si quiere…) y sirva enseguida.
  2. ¡No se olvide de comprar pan!


Nota: el verdadero nombre de este plato es virtinai (plural), virtinis (singular).