miércoles, 21 de abril de 2010

Torta simple para el té


Hace mucho que no hacemos una torta simple para el té… Tamice 1 taza de harina con 1 y ½ cucharadita de polvo para hornear, un poquitito así de sal y ½ taza de azúcar. Entonces agréguele 1 huevo batido, ½ taza de leche, 2 cucharadas de manteca (o margarina) derretida y esencia de vainilla. Vierta en un molde de budín N°4, espolvoree la superficie con un granulado hecho con 2 cucharadas de manteca derretida, 2 cucharadas de azúcar, ½ cucharadita de canela, ½ taza de bizcochos secos molidos y 2 cucharadas de nueces picadas… ¡y al horno moderado, hasta que den ganas de comérsela! ¡Glup!


martes, 20 de abril de 2010

Pollo a la cazadora






 

Guisito de invierno

Pollo a la cazadora Vaya poniendo la mesa, porque a todos les encanta este plato.

Ingredientes

1 pollo cortado en presas
Sal y pimienta, a gusto
Harina, para rebozar
5 cucharadas de aceite
50g de manteca y 3 cucharadas extra
3 cebollas picadas
2 morrones, cortados en tiritas
4 dientes de ajo, picaditos
1 lata de tomates al natural
1 hoja de laurel
½ taza de vino blanco seco
1 frasco de 400g de champiñones al natural
1 cucharada de perejil, picadísimo

Preparación

1.       Limpie las presas de pollo quitándoles la piel e indeseables (usted me entiende…). Lávelas bajo el chorro de la canilla y séquelas.
2.       Sazónelas con sal y pimienta y rebócelas con harina.
3.       Coloque los 50g de manteca en una cacerola grande y derrítala junto con el aceite.
4.       Una vez que la fritura esté bien caliente, dore en ella las presas de pollo, haciéndolo de ambos lados.
5.       Escúrralas y reserve.
6.       Deseche la fritura pero no lave la cacerola (detalle exquisito para ahorrar detergente…).
7.       Agregue en la cacerola las 3 cucharadas de manteca y derrítala a fuego suave.
8.       Incorpore las tiritas de morrón y rehóguelas raspando el fondo de cocción con una cuchara de madera.
9.       Agregue los ajos picaditos y las cebollas ídem. Mezcle hasta que dichos ingredientes estén traslúcidos.
10.   Pique los tomates al natural e incorpórelos a la cacerola con todo su jugo.
11.   Súmeles el vino blanco y la hoja de laurel, y raspe el fondo de cocción con una cuchara para incorporarlo a la salsa.
12.   Agregue en la cacerola las presas de pollo y los champiñones con todo el líquido del frasco (si fueran muy grandes, córtelos verticalmente en tajadas).
13.   Deje hervir la preparación despacito, con la cacerola destapada, hasta que el pollo termine de cocinarse y la salsa espese.
14.   Pruebe y rectifique – o no, que gustos son gustos – el sazonamiento.
15.   Sirva el pollo con toda la salsa y una guarnición de papitas al natural aderezadas con perejil picado, manteca, sal y pimienta a gusto.




lunes, 19 de abril de 2010

Ensalada alemana de papas



Hierva con cáscara 4 papas grandes y, una vez tiernas (pero no recocidas), escúrralas y pélelas (¡use agarraderas!). Córtelas en rodajas de ½ cm y colóquelas en una ensaladera. Así, en caliente, vierta sobre ellas 2 cucharadas de vino blanco, sal, pimienta negra, 1 cucharada de cebollita de verdeo picadísima, ½ taza de almendras peladas (sin la piel marrón), cortadas en tiritas, jugo de limón y 1 pote de crema de leche. Estaciónelas en la heladera  y, cuando estén bien frías, mézclelas y salpique con rodajas de pepinitos pickles.



domingo, 18 de abril de 2010

Oubliés



Bata 150 gramos de manteca junto con 225 gramos de azúcar impalpable y agréguele de a una por vez, 2 yemas, alternando con ½ taza de vino banco seco. Siga batiendo hasta que todo esté espumoso. Y si quedara cortado y horrible, siga adelante, igual a paso de vencedora! (Siempre las traducciones tienen un margen generoso de error). Mézclelo entonces con harina suficiente como para hacer una pasta semilíquida, tipo panqueques. Y por ultimo agréguele las dos claras sobrantes (¿quién dijo que sobraron?) batidas a punto de nieve. Si resultara muy espesa, échele un poco mas de vino. “En el vino está la verdad”… Ahora enmanteque una placa de horno y vierta la pasta por cucharadas, extendiéndola con un cuchillo de modo de dejarla muy fina y con forma rectangular. Deje espacio entre uno y otro rectángulo, y cocínelos en horno bien caliente justo el tiempo necesario para que se sequen sin quemar (2 a 3 minutos). Apenas retire la placa del horno y mientras están calientes, arrolle cada rectángulo dándoles forma de barquillos o cubanitos… ¡u oubliés! Repita la operación hasta terminar con la pasta… ¡o hasta que se canse! (“El aburrimiento nació un día de la uniformidad” (LAMOTTE-HOUDARD). También puede olvidarse del nombre y hacer con la pasta masitas chiquitas, en forma de medallones. De cualquier modo son deliciosas, pues al enfriarse resultan crocantes y con un sabor a “je ne sais quoi”. ¿Vio que fácil es cocinar en francés? Ahora olvídese del régimen y pruébelos, recitando despacito esta frase de Amiel: “¡Señor, presta tu fuerza a los débiles de buena voluntad!”

sábado, 17 de abril de 2010

Triangulos de almendras



INGREDIENTES

MASA

Manteca, 90 gramos
Azucar, 2 cucharadas panzonas
Esencia de vainilla, unas gotas
Leche, 2 cucharadas
Harina, tamizada, 180 gramos

CUBIERTA

Manteca, 45 gramos
Azucar, 120 gramos
Almendras peladas y cortadas en tiritas (fileteadas), 100 gramos

Crema ( o queso crema no acido), 1 cucharada
Harina, 1 cucharada (al ras)

GLASEADO Y TERMINACION

Manteca, 30 gramos
Miel (o Kero), 3 cucharadas
Chocolate cobertura (si no le alcanza el monedero, puede omitirlo e imaginarlo...)

PREPARACION

MASA

1. Forre una asadera con papel manteca grueso, bien enmantecado y enharinado.
2. Bata la manteca con el azucar y la esencia de vainilla hasta que ete bien espumosa.
3. Incorporele la leche y la harina.
4. Vuelque sobre la mesa y una rapidamente todos los ingredientes en una masa muy tierna y lisa. Dele forma de cilindro gordito.
5. Enharine bien el cilindro de masa y un palote chiquito (puede ser un vaso de refresco, liso). Ponga la masa en el centro de la placa forrada con papel y estirela en forma rectangular dejandola de 1/2 cm (o menos) de espesor. Dele unos cachetazos a los costados del rectangulo para terminarlo en forma prolija (la masa es tan blandita que no dira ni "AYYY!).

CUBIERTA

1. Ponga en una cacerolita la manteca, el azucar, las almendras, la crema y la harina.
2. Revuelva continuamente hasta que la manteca se funda, el azucar no se note y todo parezca un jarabe  almendrado delicioso (no hace falta que hierva).

COCCION

1. Pinche con un tenedor el rectangulo de masa que tiene en la placa y cocinelo en horno caliente (!hasta que la superficie se note sequita y apenas dorada, que no se le queme!).
2. Retire del horno y vierta en el centro la cubierta de almendras. Extiendala suavemente con un cuchillo.
3. Vuelva la preparacion a fuego minimo (si tiene "grill" ponga la fuente de modo que el calor "le llegue" de arriba...) y vigile hasta que la cubierta este doradita. Retire del horno.


GLASEADO Y TERMINACION

1. Derrita la manteca con la miel o el kero hasta que se fundan bien, nada mas.
2. Pinte suavemente con este glaseado toda la superficie del rectangulo almendrado.
3. Deje entibiar la preparacion.
4. Cuando la preparacion este aun tibia, cortela en cuadrados (con cuchillo filoso y no dentado, por favor!) y luego divida a estos en triangulos, cortandolos por la diagonal (quien no lo sabe?... eh!).
5. Cuando los triangulos esten frios (si quiere) derrita chocolate cobertura, sostenga cada triangulo por el centro y hundale sucesivamente las tres puntas en el chocolate cobertura. A medida que lo haga, apoye las galletitas sobre una fuente forrada con papel manteca.
6. Coloque la fuente en la heladera hasta que el chocolate vuelva a ponerse duro.
7. Recien entonces cobre coraje y convide... desapareceran en un segundo! Quien fue el insensato que dijo: "El equilibrio empieza por la destruccion"???

viernes, 16 de abril de 2010

Imitación de alfajores santafesinos




Hechos con tapas de empanada para horno, bien hojaldradas.
Recorte cada disco en 2 ó 3 discos pequeños. Acomódelos sobre placas enmantecadas y enharinadas y pínchelos con un tenedor. Cocínelos en horno caliente hasta que se ampollen y estén sequitos, suavemente dorados. Una vez fríos, únalos de a tres con dulce de leche de repostería y luego báñelos con glasé real alivianado con agua caliente. Una vez seco el baño envuélvalos por separado y… ¡glup!

jueves, 15 de abril de 2010

Albóndigas con arvejas








Un clásico de los ‘40

Las albóndigas con arvejas  y una salsa sabrosa se convierten en el complemento ideal de cualquier plato de pastas o arroz. Con papas al natural también son riquísimas.

Ingredientes

Arvejas peladas, ½ kilo
Carne picada, 750 gramos
Miga de pan remojada en leche, exprimida y picada, 5 cucharadas
Ajo, 2 dientes (picados muy fino)
Perejil picado, 1 cucharada
Huevos, 2 (ligeramente batidos)
Sal y pimienta a gusto
Harina, cantidad necesaria
Aceite, 4 cucharadas y cantidad extra para freír
Cebolla picada, 3 cucharadas
Ají picado, 1
Tomates pelados, sin semillas y picados, 3
Caldo, ½ taza



1.       Hierva las arvejas. Escúrralas y reserve.
2.       Ponga la carne en un bol, agregue la miga de pan, el ajo, el perejil y los huevos. Sazone y mezcle. Forme las albóndigas, páselas por harina y fríalas en aceite hasta dorarlas. Escurra y reserve.
3.       En otra cacerola ponga 4 cucharadas de aceite y rehogue la cebolla y el ají picados. Añada los tomates, deje rehogar unos instantes e incorpore las albóndigas.
4.       Agregue la media taza de caldo. Tape la cacerola y deje hervir despacito hasta que las albóndigas estén cocidas y la salsa espesita. Pruebe y rectifique – o no – el sazonamiento de la salsa.
5.       Mézclele las arvejas, caliente bien y sirva acompañando a gusto con arroz o papas fritas.


Una costumbre de antaño era añadir pasas de uva y aceitunas a las albóndigas para hacerlas aún más sabrosas. Y la costumbre se convirtió en herencia familiar…