miércoles, 7 de abril de 2010

Brazo gitano





De tradición española

Una variante tentadora del clásico arrollado de dulce de leche enriquecida con la atractiva cubierta de chocolate

Ingredientes

Placa de bizcochuelo

Huevos, 5
Azúcar, 5 cucharadas y cantidad extra
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Harina, 5 cucharadas

Cubierta

Chocolate, 100 gramos
Agua caliente, 3 cucharadas
Manteca blanda, 100 gramos
Azúcar impalpable tamizada, 150 gramos
Dulce de leche, 200 gramos

Varios

Dulce de leche, cantidad necesaria

1.       Para el bizcochuelo separe las yemas de las claras. Bata las yemas con el azúcar y la esencia hasta que estén bien cremosas. Reserve.
2.       Bata las claras a punto de nieve. Vierta las claras sobre las yemas y espolvoréelas con harina. Una todo de una vez con movimientos envolventes.
3.       Vierta la mezcla en el centro de una placa rectangular previamente forrada con papel blanco bien enmantecado, pero sin enharinar. Extienda el batido con una espátula dándole forma rectangular y un espesor parejo.
4.       Cocine la placa de arrollado en horno caliente (de 9 a 10 minutos) hasta que se note cocida. Mientras…
5.       Extienda sobre la mesa un repasador grande humedecido con agua y previamente retorcido. Espolvoréelo con azúcar molida. Cuando la placa de bizcochuelo esté cocida retírela del horno, levante el papel por uno de sus extremos (no tema, la placa de bizcochuelo no se caerá pues el papel no está enharinado) e inviértalo enseguida sobre el repasador húmedo.
6.       Tome un cuchillo y, con la parte no filosa, presione el papel todo a lo largo y en toda su superficie. Desprenda cuidadosamente el papel y deséchelo. ¿Vio cómo enseguida se despega?
7.       Cubra la superficie del bizcochuelo con una hoja de papel blanco y enróllelo envolviéndolo. Apoye el arrollado en una fuente y espere a que se enfríe. Reserve.
8.       Para la cubierta: ralle el chocolate y disuélvalo en el agua caliente. Reserve en bañomaría.
9.       Bata en un bol la manteca junto con el azúcar impalpable y los 200 gramos de dulce de leche. Agréguele el chocolate disuelto y siga batiendo hasta incorporarlo bien. Enfríe y reserve.
10.   Para el armado y terminación: desenrolle sobre la mesa sobre la placa de arrollado y deseche el papel. Úntele la superficie con dulce de leche y enróllelo nuevamente.
11.   Pase el arrollado a la fuente donde piensa servirlo, termine en forma prolija los extremos cortándoles unas rodajitas… ¡y cómaselas! Unte con un poquito de la cubierta de chocolate los extremos del arrollado.
12.   Coloque el resto de la cubierta en una manga con boquilla de picos y trace sobre el arrollado bastones a lo largo, hasta cubrir totalmente su superficie. Mantenga el postre en la heladera hasta el momento de servirlo.


El origen del “brazo gitano” o “brazo de gitano” es español y algunos afirman que es típico de Aragón. Aunque nosotros preferimos rellenarlo con dulce de leche, en otros lugares lo untan con crema chantilly o pastelera y le añaden frutas frescas o secas. Un postre similar, pero de origen francés es la Bûche de Noël, un arrollado cuya base también es de pionono y su cubierta de chocolate se trabaja en forma estriada, para simbolizar el tradicional tronco navideño que ardía en los hogares en esa fecha.




martes, 6 de abril de 2010

Galletitas de avena y miel



INGREDIENTES

Avena arrollada, molido grueso, 2 tazas
Azúcar, molido, 1 taza
Crema de leche, 100 gramos
Miel de maíz, 1/3 de taza
Manteca derretida, 150 gramos
Harina, 1 taza con pancita
Polvo para hornear, ½ cucharadita

PREPARACION
  1. Ponga en un bol la avena, la harina, el polvo para hornear y el azúcar.
  2. Agréguele la crema de leche, la miel de maíz y la manteca derretida.
  3. Mezcle bien hasta obtener una pasta.
  4. Distribuya la pasta de a cucharaditas sobre placas enmantecadas espaciando los montoncitos entre sí (al cocinarse se aplastan y quedan como galletitas chatitas).
  5. Con un cuchillo mojado (o con los deditos) achate cada montoncito dándole forma de tortita.
  6. Cocínelas en horno moderado, hasta que estén doradas (¡ojo!… Como llevan miel, enseguida pueden quemársele los bordes).
  7. Retire las placas del horno y deje entibiar.
  8. Recién entonces despegue las galletitas cuidadosamente con una espátula y apóyelas sobre una superficie plana, sin encimarlas. Al enfriarse se endurecen y toman una textura crocante.


lunes, 5 de abril de 2010

Cazuelitas de pescado


Una de las salsas que más conviene al pescado es la tradicional “salsa holandesa”. Pero ¿quién que esté a un régimen de bajas calorías puede soportar las cantidades industriales de manteca que lleva su preparación? Sin embargo todo puede ser posible en esta tremenda dimensión desconocida que es la cocina inteligente. Con un poco de ingenio, usted podrá darse el gusto. “Creer posible algo es hacerlo cierto” (HEBBEL)

INGREDIENTES

Filetes de merluza (u otro pescado sin espinas) 6
Leche, 2 tazas
Harina, 2 cucharadas
Yemas, 3
Jugo de 1 limón grande
Sal y pimienta, a gusto
Queso de bajas calorías, rallado, 2 tazas
Perejil picado, para espolvorear

PREPARACION

  1. Lave los filetes y déjelos una hora espolvoreados con sal.
  2. Hiérvalos en agua durante 10 minutos. Escúrralos.
  3. Divídalos en trozos y distribúyalos en 6 cazuelitas.
  4. Disuelva la harina en la leche.
  5. Póngala sobre el fuego y revuelva constantemente hasta que espese.
  6. Vierta de a poco sobre las 3 yemas batidas, sin dejar de batir.
  7. Vuelva al fuego unos segundos para espesar un poco, pero sin que hierva.
  8. Retire del fuego y agréguele el jugo de limón. Sazone a gusto con sal y pimienta.
  9. Distribuya el queso rallado sobre el pescado que esta en las cazuelitas.
  10. Vierta sobre el queso la “imitación de salsa holandesa”.
  11. Coloque en el horno para calentar bien.
  12. Sirva las cazuelitas espolvoreándolas con el perejil.

fuente: Recetario Santa Rosa


domingo, 4 de abril de 2010

Florentinos






¡Tengo para compartir una nueva receta de “florentinos” para hacerlos en casa, tres veces más baratos que si tuviéramos que comprarlos! Derrita 6 cucharadas de manteca y mézclelas con ½ taza de azúcar, 50 gramos de almendras y 50 gramos de nueces molidas grueso, 2 cáscaras de naranja abrillantadas bien picaditas, ½ taza de cerezas al marraschino en trocitos (si puede…) y 2 cucharadas llenas (pero no gordas) de harina común. Cuando todo esté convertido en pasta, vierta por cucharaditas sobre una placa forrada con papel impermeable enmantecado y aplástelas con el dorso de la cuchara dándole forma circular y espaciándolas entre sí. Los florentinos se cocinan en horno caliente hasta que están doraditos (¡que no se le quemen!) y se retiran con espátula recién cuando están tibios. DETALLE EXQUISITO:  una vez fríos, pínteles la base con 200 gramos de chocolate cobertura derretido a baño de María y déjelos en la heladera, sin encimar, hasta que el chocolate este durito. ¿Qué espera para hacerlos? “La fe en sí mismo es el primer secreto del éxito” (Emerson) ¡Glup!



sábado, 3 de abril de 2010

Sabor inglés


La pound cake o torta libra

¿Se nota que estoy re-aprendiendo inglés? Hurgando y hurgando en literatura foránea (“The World’s Best Recipes”) me encontré con esta formula firmada, ni más ni menos, que por Mrs. Harry S. Truman, lo cual avaló mi teoría de que la cocina no está reñida con ningún status. Al enviársela al editor ella dice: “This is an excellent recipe, and I hope you include it in your book. This recipe is two hundred years old and has been in Mrs. Truman’s family for generations”(¡ejem!... ¡ejem!... ¡ejem!...). ¡Una receta familiar heredada con no menos de 200 años de antigüedad!     Confieso que la hice paso a paso (la “torta libra” – “pound cake” – es un clásico dentro de la cocina inglesa) y me salió igual… ¡Igual a cualquier torta rica, seca y así de alta, de esas que se precisa tomar media docena de tazas de té para empujarla! Pero es lindo cocinar tortas con historietas… ¿no? (Aunque a veces los autores me caigan como una bomba…).

PREPARACION

  1. Bata 200 gramos de manteca blanda (yo usé margarina sin colesterol…) con 1 taza de azúcar, hasta obtener una crema.
  2. Agréguele, de a una por vez, 4 yemas y media (¿se da cuenta de que sólo hice la mitad de la fórmula? ¡La calle está dura!).
  3. Agréguele luego la ralladura de 1 limón y 2 tazas de harina leudante. Ponga cara de señora de Presidente consternada por los conflictos bélicos y trate de mezclar todo, inútilmente.
  4. Agregue al desastre la mitad de las 4 claras y media sobrantes batidas a nieve. ¿Vio que con este agregado las cosas van mejor?
  5. Una la mezcla al resto de las claras batidas, con movimientos envolventes, a fin de airear el batido que parecerá, realmente, un pegote pesadísimo.
  6. Vierta el pasticchio en una budinera de 22 cm de diámetro enmantecada como si le regalaran la manteca y enharinada.
  7. Cocine la torta en horno moderado 1 hora; o hasta que esté doradita y comience a separarse de las paredes del molde.
  8. Retire, desmolde y cubra con azúcar impalpable tamizado o, cuando esté fría, báñela con glasé real liviano y, antes de que el baño se seque, decórela con trocitos de fruta glaseada.

VARIANTES: Antes de incorporar la harina, mézclele a esta 50 gramos de pasas sin semilla (como hice yo); o nueces, o una mezcla de ambas.
GLASÉ LIVIANO: Ponga en la batidora 1 clara, 200 gramos de azúcar impalpable tamizada y 1 cucharadita de jugo de limón. Bata a toda velocidad hasta obtener un baño que “corra por sí solo”… (usted me entiende…).


viernes, 2 de abril de 2010

Dónde se come la pizza más rica de Buenos Aires



"La que hago yo. Como tengo alma de gorda, le pongo manteca. Me gusta esponjosa. Una vez me pedí una en Venecia y parecía un papel..."

Blanca Cotta



jueves, 1 de abril de 2010

Panqueques de durazno



¿Qué hacemos con los primeros duraznos de la temporada?

Como sin duda los duraznos aún deben estar caros, para darnos el gusto le propongo comprar poquitos (¼ de kilo nos alcanzará) ¡y transformarlos en panqueques! No será el destino mejor para saborearlos, pero al menos habremos cedido a la tentación con la frente alta y el monedero agradecido.


1)      Tamice 1 taza y ¼ de harina con un poquitito de sal, 2 cucharadas de azúcar y ½ cucharadita de polvo para hornear.
2)      Agréguele, mientras bate: 1 huevo, un pote de yogur de vainilla y uno de leche.
3)      Por último incorpórele 1 cucharada de manteca derretida y 1 taza de duraznos frescos, cortaditos.
4)      Lo demás, como siempre: enmanteque la sartén cada vez que haga un panqueque y, cuando los sirva, juéguese y ofrezca crema Chantilly aparte… (o espolvoréelos con azúcar molido).