viernes, 12 de febrero de 2010

Arroz blanco moldeado




  1. Hierva el arroz en abundante agua con sal hasta que esté “al dente” (“dente de leche”: ¡no muy duro!). Escúrralo.
  2. Coloque el arroz en un bol y sazónelo a gusto con sal y pimienta.
  3. Enmanteque abundantemente moldecitos individuales (o tacitas) y rellénelos con el arroz, presionando bien.
  4. Coloque los moldecitos así rellenos, a baño de María en horno moderado y déjelos allí 3 minutos.
  5. Pase un cuchillito alrededor de los bordes de cada budincito y desmóldelos como si fueran tortitas: ¡perfectos!
                            

jueves, 11 de febrero de 2010

La torta inolvidable



            Yo siempre digo que las celebraciones no parecen celebraciones sin una torta para saborear y guardar en el recuerdo. La que hoy le propongo nadie podrá negarse a probarla: está hecha con margarina y claras para no sumar colesteroles… ¡y no lleva nada de harina, para que puedan disfrutarla también los celíacos! ¿Quién se encargará de servir el champagne? Una torta especial para celebrar con amigos.


INGREDIENTES

Margarina (si puede comer manteca… ¡ni pregunte!), 100 gramos
Azúcar, 150 gramos
Chocolate, 150 gramos
Leche, 3 cucharadas
Avellanas licuadas o procesadas, 150 gramos (si las tuesta, mejor)
Tajaditas de avellana, peladas, para decorar, 200 gramos
Fécula de maíz, 2 cucharadas
Claras a nieve, 5
Chocolate cobertura claro (con leche), 200 gramos
Florcitas glasé, para decorar (o el elemento que más le guste)


PREPARACION

  1. Disuelva el chocolate en la leche. Enfríe.
  2. Bata la manteca con el azúcar y agréguele el chocolate derretido.
  3. Agréguele las avellanas tostadas y molidas mezcladas con la maicena.
  4. Por último, únale suavemente las claras a nieve.
  5. Vierta en un molde de 20 cm (de lo bueno, poco…) con el fondo forrado con papel impermeable bien enmantecado y enharinado.
  6. Cocine en el horno 5 minutos a temperatura caliente y el resto en horno suave, hasta que esté firme pero húmeda. Apague el horno, abra la puerta (del horno, se entiende) y deje la torta allí ½ hora.
  7. Desmóldela directamente sobre la fuente donde la piensa servir.
  8. Una vez fría, bañe la torta con el chocolate cobertura disuelto a baño de María (lejos del fuego) y, antes de que se seque, decórela con las mitades de avellanas y las florcitas de azúcar. Coloque la torta en la heladera sólo hasta que el chocolate se endurezca. ¡Glup!

Cómo pelar las avellanas: (quitarles la cascarita marrón, ¡bah!). Coloque las avellanas peladas (sin la cáscara dura) en una placa y tuéstelas en horno caliente. ¡Cuidado, porque se queman en cuanto se descuida! Una vez tostadas, retire la placa, déjelas entibiar y luego frótelas entre las palmas de sus manos: ¡las cascaritas se desprenderán enseguida! Igualito que cuando pela maníes… “Una cosa, por estúpida que sea, por ser nueva deslumbra al que no sabe” (Gellert).


miércoles, 10 de febrero de 2010

Salsa inocente



¿Le cuento ahora la última “salsa inocente” para acompañar salmón rosado (o blanco… ¡bah!) asado, así su marido no la mortifica con sus colesteroles? Bata a baño de María 2 claras, 2 cucharaditas de mostaza y 2 de jugo de limón, hasta que parezcan un sabayón espumoso. Mézclele perejil picadísimo y 100 g de queso crema bajas calorías, sazone a gusto y… ¡Glup!


martes, 9 de febrero de 2010

Mousse de limón


INGREDIENTES

Azúcar, ½ taza
Jugo de limón, colado, ¼ de taza
Sal, un poquitito así
Yemas, 2
Gelatina (remojada en ¼ de taza de agua fría), ½ cucharada
Ralladura de ½ limón
Claras a nieve, 2
Crema de leche, batida espesa, ½ taza
Hojas de menta (o lo que se le ocurra) para decorar cada copa

PREPARACION

1. Coloque en una cacerolita ¼ de taza de azúcar, el jugo de limón, la sal y las yemas. Mezcle.
2. Revuelva continuamente sobre el fuego hasta que espese un poco, pero sin que llegue a hervir.
3. Retire del fuego y agréguele enseguida la gelatina remojada y la ralladura de limón. Revuelva hasta que la gelatina se disuelva.
4. Coloque la gelatina en la heladera (nunca en el congelador) hasta que comience a espesar.
5. Agregue el resto del azúcar (¼ de taza) a las claras batidas a nieve, incorporándola de a poquito, mientras bate enérgicamente hasta obtener un merengue bien firme.
6. Retire la gelatina de limón de la heladera, póngala en el bol de la batidora y bátala hasta que esté bien espumosa.
7. Únale, suavemente: el merengue y la crema de leche batida espesa.
8. Distribuya la espuma en copas y estaciónelas en la heladera o freezer hasta que estén firmes.
9. Decore la superficie de cada una con una ramita de menta (o lo que crea mejor).


lunes, 8 de febrero de 2010

Pencas de acelga en escabeche



Lávelas, córtelas en trozos iguales y colóquelas en una olla con sal, 2 zanahorias y 2 cebollas picadas, unos granos de pimienta, 6 dientes de ajo aplastados, 1 cucharadita de pimentón, 1 de orégano, 1 de ají molido y 1 hoja de laurel. Cubra con dos partes de vinagre y una de aceite. Hierva en olla destapada, hasta que las pencas estén "al dente". Enfríe, envase... ¡y marchen unas milanesas!



domingo, 7 de febrero de 2010

Ensalada de jamón y naranja



1)      Elija un diente de ajo grande, pélelo, pínchelo con un tenedor y frote con el el interior del bol donde va a preparar la ensalada, hasta que el diente de ajo esté totalmente venido a menos y el bol apeste.
2)      Coloque en el bol 2 tazas de jamón cocido cortado en cubitos, 1 taza de blanco de apio picadito, 1/3 de taza de puerros (parte blanca) o cebolla de verdeo (parte verde) picadísima, ½ taza de nueces picadas grueso y 2 tazas de naranja “peladas a vivo” (es decir: sin semillas ni hollejos).
3)      Mezcle todo y deje enfriar muy bien en la heladera.
4)      Mezcle 1/3 de mayonesa al limón, comprada, con 4 cucharadas de crema de leche bien espesa. Pruebe y sazone a gusto con sal y pimienta.
5)      Vierta esta salsa sobre los ingredientes del bol y mezcle bien.
6)      Decore el borde del bol con juliana de lechuga.
7)      Adorne el centro con mitades de nueces y cerezas al marrasquino (o mándeme al diablo y olvídese del maquillaje). Eso sí: sírvala apenas le haya mezclado el aderezo.


sábado, 6 de febrero de 2010

Tortillitas “a la mexicana”



            No se haga ilusiones… No son las auténticas hechas con harina de maíz especial, base de los famosos “taquitos”. En cambio, sí, responden a una fórmula facilísima y sabrosa “importada” de México por una amiga entrañable: Nélida Barreiro; y que usted podrá poner en práctica ya mismo y cocinarlas en cualquier plancha lisa para churrascos. Yo las llamo empanadas con la boca abierta… ¿Entre nosotras? Lo fundamental de estas tortillitas – como en las personas – no son las apariencias sino el “relleno”; de modo que… ¡encienda su imaginación a 40º y sígame!... ¿Qué dijeeeee? ¡Gracias, Porchia! “Lo que dicen las palabras no dura. Duran las palabras. Porque las palabras son siempre las mismas y lo que dicen no es nunca lo mismo”… ¡Glup!


INGREDIENTES

Margarina “vegetalina”, 60 gramos (bien fría)
Harina, 250 gramos
Sal, a gusto (1 cucharadita)
Agua fría, ½ taza

PREPARACION

  1. Coloque sobre la mesa la harina tamizada con la sal.
  2. Agréguele la vegetalina (o margarina) fría y, con dos cuchillos, córtela hasta convertirla en granitos.
  3. Vuelque el granulado en un bol y revuelva con un tenedor (¡jamás meta las manos, pues el calor de las mismas derretiría los granitos de manteca y alteraría la textura de las tortillitas) hasta unir todos los ingredientes.
  4. Vuelque el pasticchio sobre la mesa y, con una espátula, presiónela tratando de formar un bollo o un rectángulo… ¡o el prisma que le venga bien!
  5. Caliente al máximo una plancha de hierro lisa, de esas que se usan para churrascos.
  6. Tome una pequeña porción de masa y, sobre la mesa bien enharinada y con el palote bien enharinado (o con uno de esos palotes que venden con la camiseta puesta…) estírela hasta dejarla transparente.
  7. Corte la masa en discos tamaño empanada criolla y póngalas a asar sobre la plancha bien caliente. Si se ampollan… ¡10 puntos! Délas vuelta hasta dorar del otro lado.
  8. A medida que las haga, levántelas con espátula, colóqueles en el centro una cucharada del relleno elegido, dóblelas ligeramente y… ¡glup!
  9. A medida que haga las tortillitas vaya aplastándolas para que se mantengan calientes y flexibles. Lo ideal es que a medida que obtenga una pila razonable, cada invitado se sirva y rellene la tortillita con la pasta que más le guste. Una comida divertida… sabrosa… ¡y al alcance de todos los bolsillos!
  10. Única recomendación: que no falte, para empujarlas, un buen tinto o blanco nacional… ¡Hic!


RELLENOS PARA ELEGIR

DE QUESO

  • Corte en dados bien chiquitos el queso mantecoso más mantecoso que encuentre. Sazónelo con un chorrito de aceite de oliva (si le gusta…) y todo el ají molido que aguante. ¡Las tortillitas así rellenas se habrán convertido en unas “quesadillas” de locura!


DE CARNE

  1. Limpie 6 cebollas de verdeo y píquelas así de finitas.
  2. Póngalas en una cacerola junto con 1 cubito de caldo de verduras, ¼ de taza de agua, 1 morrón cortado en cuadraditos y 1 hoja de laurel. Revuelva sobre fuego fuerte hasta que todo parezca “rehogado”.
  3. Agréguele 2 tazas de carne de lomo (u otra carne tierna) cortada en cubos así de liliputienses.
  4. Agrégueles 1 cucharada de ají molido, 1 cucharadita de orégano y 1 cucharadita de pimentón diluido en ¼ de taza de agua.
  5. Añada ½ taza de pasas de uva sin semillas y haga hervir con la cacerola  destapada, hasta que la carne apenas esté cubierta con líquido. Pruebe y sazone con sal y pimienta (y si le gusta el comino… ¡bah!... ¡también!).
  6. Ligue todo con 1 cucharada al ras de fécula de maíz diluída en agua fría.
  7. Retire y mezcle 100 gramos 100 gramos de aceitunas verdes picaditas.
  8. Mantenga al calor del baño de María mientras los invitados atacan…

DE POLLO

  1. Hierva 4 supremas de pollo en agua con sal y bastantes verduritas y aromáticos.
  2. Escúrralas y córtelas en daditos.
  3. Ponga en una sartén 2 cebollas picadísimas, ½ ají verde y ½ rojo cortado en daditos.
  4. Agréguele 1 cubito de caldo de verduras desmenuzado, ¼ de taza de vino blanco y ¼ de taza de agua.
  5. Revuelva continuamente hasta que las cebollas y los morrones parezcan rehogados.
  6. Incorpore el pollo, 1 manzana rallada y 1 cucharada al ras de curry (para mí: ¡picante!). Mezcle bien.
  7. Agréguele 3 cucharadas de crema de leche y ligue todo con un poco de fécula de maíz diluída en agua. Pruebe y rectifique (o no) el sazonamiento.
  8. Mantenga el relleno al calor del baño de María o apoyando el recipiente en esas fuentes térmicas que se venden ahora y que alguna vez me voy a comprar.


OTROS RELLENOS

¡Invéntelos usted! Con atún… con espinacas… con salmón… con choclo… ¡o con la ensalada divertida que más le guste!