jueves, 9 de abril de 2015

Matambre al Roquefort


¿Le gustará a Marta el “matambre al Roquefort”? Compre un matambre de buena familia, quítele todos los pellejitos e indeseables y recórtelo en forma rectangular (base del éxito para no llorar luego porque se escapa el relleno). Lávelo, dóblelo con la grasa hacia afuera y así, póngalo a hervir en agua con sal y verduritas hasta que esté retierno. Entonces escúrralo, desdóblelo (no podrá hacerlo, pero queda bien decirlo…) y frótelo con un picadillo abundante hecho con ajo, perejil, orégano, laurel, mucho ají molido, aceite y sal. Ahora extienda sobre una mitad del matambre (siempre la grasita hacia afuera) 250 gramos de Roquefort; cubra el Roquefort con morrones rojos, gordos, asados y pelados; y tape el relleno con la parte libre del matambre. Sujete los bordes con palillos y acueste el matambre sobre la parrilla, recién cuando el fuego arda en brasas. Apenas esté doradito de un lado, délo vuelta del otro y espere unos minutos más para que se dore de abajo. ¡Una manteca! Eso sí: acepte con una dulce sonrisa las críticas de los asadores machistas: “Toda crítica, aún la malévola, es digna de agradecimiento” (Somerset Maugham) ¡Glup!