domingo, 5 de abril de 2015

Cañoncitos



Siempre resultan una tentación para los golosos. Y son una solución fácil para acompañar el cafecito. Si los prepara en moldes más grandes (¡eh! tanto, no...) los podrá servir como postrecitos individuales. Igual quedará como un rey o reina de la repostería... 


Ingredientes:

Masa hojaldrada para pascualina rectangular
Dulce de leche o crema chantillí o crema pastelera
Azúcar impalpable

Procedimiento:

Estire la masa de hojaldre déjandola bien finita y córtela en tiras de un centímetro de ancho. Enmanteque los moldecitos cónicos para cañoncitos (se venden en casas de repostería). Tome una tira de masa y forre con ella un moldecito comenzando desde la punta y sellanddo bien el comienzo. A partir de allí vaya enroscando la masa alrededor del moldecito, superponiéndola un poco en cada vuelta. Si quiere cañoncitos chiquitos no hace falta forrar el molde en su totalidad: ¡corte la tira de masa a la medida que a usted le convenga! Siga haciendo más cañoncitos con la misma técnica. Apoye los cañoncitos sobre placas limpias (sin enmantecar) y cocínelos primero en horno caliente, hasta que la masa se abra; y luego en horno suave hasta que los cañoncitos se sequen y doren. Retírelos y demóldelos. Una vez fríos, ponga en una manga de boquilla del tamaño apropiado la crema que prefiera (chantillí, patelera o dulce de leche) y rellene los cañoncitos. Toque final: espolvoréelos con azúcar implapable tamizada.

VARIANTE: PALMITAS DE HOJALDRE

Tome un trozo de masa de hojaldre y estírela con el palote sobre la mesa espolvoreada con azúcar molida, dándole forma rectangular y un espesor de 3 milímetros. Espolvoree la superficie del rectángulo con una capa finita de azúcar molida (unas 2 cucharadas aproximadamente) Vaya arrollando simultáneamente los extemos más largos de la masa, como si hiciera dos piononos al mismo tiempo... hasta que se encuentren en la línea media. Encime los piononos , preciónelos suavemente y divida el arrollado en tajaditas de un centímetro de ancho. Al cortar la masa...¡las tajadas caerán transformadas en palmitas! (palmitas aún flacas, pero palmitas al fin...) Levante las palmitas con una espátula y acuéstelas sobre placas limpias (sin enmantecar). Coloque las placas en la heladera hasta el momento de cocinarlas. Caliente el horno al máximo. Retire las placas de lña heladera y cocine las palmitas en el horno bien caliente. Déjelas a esa temperatura hasta que la masa de hojaldre se abra y las palmitas se doren y crezcan como corresponde... Cuando note que las palmitas se están acaramelando por la parte de abajo, retire la placa y délas vuelta con una espátula (¡no se queme los deditos!) Baje la temperatura del horno y vuelva a colocar en él las palmitas hasta que estén sequitas y doradas del otro lado. Retírelas de la placa con una espátula y déjelas enfriar, sin encimarlas.