viernes, 26 de diciembre de 2014

Torta fabulosa de miel



¿Me deja ahora pasar a la cocina para contarle una torta fabulosa, así de grande, hecha con una miel deliciosa lograda con néctar de eucaliptus y cardos por el apicultor más joven y simpático que hasta ahora conozco? Se llama Andrés (Andy… ¡bah!) Deyá y es alumno de la Escuela Agropecuaria de Monte. ¿Le cuento? Tamice en un bol 2 tazas y ¼ de harina, ½ cucharadita de sal, 1 cucharadita de polvo para hornear, 1 cucharadita de jengibre (si quiere) y ½ cucharadita de crémor tártaro. Incorpórele entonces 3 huevos batidos con 1 taza de miel, 2 cucharadas de azúcar, 70 gramos de margarina derretida y ½ taza de agua caliente. Y siga batiendo hasta que todo haga ¡flop!, ¡flop!, ¡flop! Vierta entonces en un molde así de grande enmantecado y enharinado (o dos moldes tipo “budín ingles” N°2 y N°4) y cocine en horno moderado hasta que le crezca la panza (a la torta) y esté bien doradita. ¿Oye los aplausos?