domingo, 16 de octubre de 2011

Torta de queso y damascos


1.       Mezcle 1 y 2/3 de taza de bizcochos dulces pulverizados (tipo “canale”) con 5 cucharadas de manteca blanda y 5 cucharadas de azúcar. Frote los ingredientes entre las manos hasta obtener una especie de “arena húmeda”. Viértala en un molde desarmable de 22 cm bien enmantecado y con el revés de una cuchara, presione el polvillo hasta forrar el molde en un espesor parejo. Cocínelo 8 minutos en horno moderado, retire y reserve.
2.       Coloque en un bol 90g de gelatina de limón y viértale 1 taza de agua caliente. Revuelva hasta que se disuelva. Coloque la gelatina en la heladera hasta que tome la consistencia de “clara de huevo sin batir”.
3.       En otro bol mezcle 480 gramos de queso crema con 1 cucharadita de esencia de vainilla, la ralladura de 1 limón y ½ taza de azúcar.
4.       Cuando la gelatina de limón haya espesado, agréguela de a cucharadas en un bol donde está el queso crema, mientras bate con batidor de alambre, hasta incorporarla toda.
5.       Por último: mézclele 200 gramos de crema de leche batida espesa. Vierta la mezcla en el molde forrado con bizcochos y estaciónelo en la heladera hasta que esté bien firme (aproximadamente 3 horas).
6.       Pele 1 kilo de damascos. Pártalos por la mitad y quíteles el carozo. Retírele el aro lateral del molde, cubra con las mitades de damascos la superficie de la torta y espolvoréelos con azúcar impalpable tamizada. Mantenga la torta en la heladera hasta el momento de servir.


Nota: En lugar de damascos, use cualquier otra fruta de la estación… ¡o nada!