domingo, 9 de octubre de 2011

Charlotte



                Cualquiera que vea este postre pensará que se trata de un postre difícil de hacer; o, tal vez, costoso de realizar. Nada mejor que ponerse a prepararlo para descubrir que con ingredientes habituales se pueden lograr resultados sorprendentes. Eso sí: tampoco se imagine que estará todo el día encerrada en la cocina trabajando… El pionono puede comprarlo. Los hay excelentes. Aunque yo, maniática de la cocina, le acerco también una fórmula así de fácil y así de rápida. ¿De acuerdo? “Todo es posible para el que cree…” (San Marcos).


·         Charlotte

INGREDIENTES

Pionono comprado, 1 (o pionono casero)
Dulce de leche común, 1 pote (en realidad usara 2 ó 3 cucharadas)
Gelatina en polvo, sin sabor, 2 cucharadas
Agua fría, ½ taza
Leche, 1 y ½ taza
Yemas, 3
Claras, 3
Azúcar, ½ taza
Chocolate cobertura (clarito), 100 gramos
Chocolate común, rallado en trocitos, 100 gramos
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Crema de leche batida espesa, 200 gramos

PREPARACIÓN

COMO FORRAR EL MOLDE

1.       Elija un bol de un diámetro de 20 cm, aproximadamente y, sin enmantecar ni enharinar, fórrelo con papel impermeable. ¿Qué cómo forra un molde redondo? Muy simple: corte un círculo de papel de diámetro igual al del bol y, en el borde, hágale espaciados unos tajos profundos. Coloque el disco de papel. ¿Vio? Enseguida algunos tajos se superpondrán, adaptando perfectamente el papel a la forma del bol, aunque no lo llegue a cubrir totalmente.
2.       Desenrolle el pionono ya frio y quítele el papel. Úntelo con dulce de leche y córtelo por la mitad a lo largo. Enrolle cada pieza por el borde más largo a fin de obtener dos piononos de… ¡dulce de leche! (El pionono se corta por la mitad para que las rodajas no salgan demasiado grandes).
3.       Divida el pionono en rodajitas de ½ cm de ancho y, a medida que las corte, vaya colocándolas (a partir del centro de la base) unas al ladito de otras, a fin de forrar el molde en forma pareja. Rellene con miguitas los agujeritos que se formen.
4.       Derrita a baño de María el chocolate cobertura y pinte con una capa finita los arrolladitos. Coloque enseguida el molde en la heladera para que el chocolate se solidifique.

RELLENO

1.       Remoje la gelatina en el agua fría.
2.       Bata las yemas con el azúcar hasta que estén bien cremosas. Hierva la leche y así, hirviendo, viértala de a poquito sobre el batido de yemas, mientras revuelve rápidamente.
3.       Agrégueles la gelatina remojada y revuelva sobre el fuego hasta que la gelatina se disuelva y la mezcla espese un poquito pero sin que llegue a hervir. Retire del fuego y cuélela enseguida en un bol.
4.       Separe la crema en mitades. A una parte agréguele el chocolate común rallado y revuelva hasta que este se derrita. A la otra agregue la esencia.
5.       Coloque las cremas en la heladera hasta que espesen (detalle clave…).
6.       Bata la crema de leche hasta que espese como una salsa blanca.
7.       Bata las claras a nieve, pero sin que se sequen demasiado.
8.       Retire las cremas que puso en la heladera y bátalas por separado hasta que estén espumosas.
9.       Agregue a cada una la mitad de la mezcla hecha con crema y claras.
10.   Rellene el molde forrado con estas cremas, alternando los colores para que luego, al cortar el postre, parezca marmolado (y si no le gusta el mármol… ¡rellénelo como quiera!).
11.   Estacione el molde en la heladera de un día para otro.
12.   Afloje los costados de la “charlotte” con un cuchillo, desmóldelo directamente sobre la fuente donde lo piensa servir (si la crema no llega al nivel de los arrolladitos, antes de desmoldar recorte el excedente de los arrolladitos… ¡y cómaselos!). Decórelo a gusto y… ¡Glup!