sábado, 1 de noviembre de 2014

Merluza a la portuguesa

 


Usted ya me conoce... A mí me gusta el pescado, pero... ¡sin gusto a pescado! Y este plato que hoy le propongo forma parte de mi recetario habitual, ése al que recurro para variar el menú y agasajar a la familia o los amigos. La fórmula es así de simple, así de rica y así de fácil. 

 



Lo que lleva:

filetes de merluza. 8

sal y pimienta. A GUSTO

jugo de 1 limón

cebolla en aros. 1

cebollas de verdeo, tiernas. 4

morrón rojo. 1

morrón verde. 1

ajo. 4 DIENTES

perejil picadísimo. 1 CUCHARADA

vino blanco seco. 1 TAZA

aceite. 3 CUCHARADAS

salsa de tomate (comprada o casera). 2 TAZAS

jugo de limón. 2 CUCHARADAS

caldo de verduras. 1 CUBITO



Varios

papas alargadas, grandes. 2

aceite. PARA FREIR

harina. UNA TAZA

papel de aluminio. 1 HOJA



PASO 1 30 MINUTOS Limpie los filetes de merluza quitándoles las espinas (si las tuviera) y/o restos de piel. Lávelos bajo la canilla, séquelos y colóquelos estiraditos en una fuente. Rocíelos con el jugo de limón y sazónelos a gusto con sal y pimienta. Estaciónelos en la heladera.



 


PASO 2 35 MINUTOS Limpie las cebollas de verdeo y, sobre una tabla, píquelas "groseramente" (usted me entiende). Quítele a los morrones el cabito, las semillas y las nervaduras internas. Córtelos a lo largo en tiras de 2 centímetros. Pique finamente los dientes de ajo.




 

PASO 3 45 MINUTOS Caliente las 3 cucharadas de aceite en una sartén y rehogue el verdeo, el ajo y la cebolla. Agregue los morrones y saltéelos. Sume el perejil, el vino, la salsa de tomate y el caldito desmenuzado. Deje hervir despacito hasta que se forme una salsa espesita. 




 

PASO 4 75 MINUTOS Rectifique el sazonamiento. Acomode los filetes en una fuente para horno, sin encimarlos. Vierta la salsa sobre ellos. Tape la fuente con papel aluminnio y cocine en horno caliente durante 1/2 hora. Vaya preparando las lengüitas de papa para acompañar.



 

PASO 5 90 MINUTOS Pele las papas. Con un pelapapas, rebánelas en cintas finitas. Sumérjalas en agua helada. Escúrralas de a poco, séquelas, enharínelas y fríalas, sin encimarlas, en aceite caliente, hasta que se arqueen y queden crujientes. Escurra y sirva con la merluza.