viernes, 7 de noviembre de 2014

Helado para gordos




(de bajas calorías… ¡bah!)

            Este helado de ananás, es realmente, como para que cualquier gordo le diga: “Dame otra piña”… partiendo de la base que “piña de América” se llama también en otros países americanos al tentador “abacaxi” (aunque hay quien diga que unos tienen más sabor o perfume que otros… que quiere que le diga: ¡toda la familia tiene gusto a “ananás”!).


1)      Remoje 1 cucharada de gelatina en polvo sin sabor en ¼ de taza de agua fría y disuélvala a baño de María, hasta que esté bien cristalina.
2)      Pele un ananás fresco, corte la pulpa en dados, cúbrala apenas con agua y hágala hervir 3 minutos.
3)      Retire del fuego y vierta de a poco sobre dos yemas batidas (puede omitir las yemas).
4)      Agregue la gelatina disuelta y enfríe.
5)      Ponga el horrible pasticchio en la licuadora y licue hasta que esté hecho puré.
6)      Vierta en un molde y ponga en la heladera (no congelador) hasta que esté firme.
7)      Desmolde y ponga en la batidora y bata a toda velocidad hasta obtener una crema bien espumosa.
8)      Mezcle un pote de queso García (o similar, descremado), endulce con edulcorante líquido, vierta en un molde y ponga a helar hasta que esté duro.
9)      Desmolde, corte en trocitos y ponga en la batidora de nuevo hasta que parezca “helado uso Napoli” (obvie este paso si puso a helar la crema en máquina especial).
10)  Vuelva el helado al freezer hasta que tenga consistencia como para ser servido. (No se lo olvide en el freezer, porque esta maquina infernal, si uno se descuida… ¡convierte todo en piedra!)