sábado, 8 de noviembre de 2014

Bizcochitos de grasa

(bueno… ¡bah!... Yo los hice con margarina…)

1)      Derrita 100 gramos de margarina y vuélquelos en un bol.
2)      Agrégueles ¼ de taza de agua hirviendo.
3)      Únales 1 cucharadita de sal.
4)      Revuelva con un tenedor mientras le incorpora 1 taza y 1/3 de harina leudante (mientras la mezcla está caliente aún). Debe quedar una masa requeteblandísima, que se separa de las paredes del bol y que parece “cortada”.
5)      Vuelque la masa sobre la mesada espolvoreada con abundante harina leudante.
6)      Aplaste la masa con las manos hasta dejarla de 1 cm de espesor y espolvoréela con harina leudante.
7)      Dóblela y vuelva a aplastarla con las manos.
8)      Espolvoréela con harina leudante y doble en sentido contrario al anterior.
9)      De este modo, siga aplastando la masa, espolvoreándola con harina leudante y doblándola, hasta que tenga consistencia como para ser estirada con el palote.
10)  Estire la masa dejándola de ½ cm de espesor y córtela en discos con un cortapastas chiquito (3 cm de diámetro).
11)  Acomode los bizcochitos sobre placas limpias y pínchelos con un tenedor.
12)  Cocínelos en horno caliente hasta que se hinchen y doren suavemente. Deben resultar sequitos y crujientes.




Versión 2:


Bizcochitos “de grasa”


Lo que llevan:


Margarina, 100 gramos
Agua caliente, ¼  de taza (50 cc)
Sal, 1 cucharadita
Harina leudante, 1 taza y cantidad extra

Cómo se hacen:
 

Vierta en un bol el agua caliente y agréguele la margarina cortada en trocitos. Mezcle hasta que se derrita. Súmele la sal y la taza de harina leudante, mientras mezcla todo con un tenedor. ¡Y no se asuste si la masa parece “cortada”! 
Espolvoree la mesa con harina leudante y vuelque la masa. Aplaste el bollo con las manos (¿vio qué blandito es?). Espolvoree con harina y dóblelo por la mitad.

Vuelva a aplastar la masa, espolvorear con harina, doblarla, etc, ¡tantas veces como sean necesarias hasta darle una consistencia como para poder estirarla con el palote! Estire la masa de ½ centímetro de espesor.

Recórtela en forma de bizcochitos. Distribuya los bizcochos sobre placas enmantecadas y enharinadas. Pínchelos con un tenedor y cocínelos en horno caliente hasta que estén sequitos y dorados.