viernes, 5 de septiembre de 2014

Torta María







En un libro reantiguo de cocina, encontré una nueva fórmula para la “torta María” y enseguida me puse a ensayarla. ¿Resultado? Prefiero que opine usted: Ponga en la batidora 4 yemas, 3 huevos, 200 gramos de azúcar y la ralladura de un limón gordo. Y bata y bata y bata hasta que todo se infle como sabayón vanidoso. Mientras tanto, tamice aparte 120 gramos de harina común, 80 gramos de fécula de maíz y ½ cucharadita de polvo para hornear (según mis cucharitas: 4 gramos). En cuanto el batido esté a punto, ¡pare la máquina! y agréguele suavemente los ingredientes tamizados. Por último, incorpórele 40 gramos de manteca derretida y siga mezclando al compás de un vals vienés hasta que no se noten rastros del villano (la manteca). Así las cosas, vuelque la mezcla en un molde enmantecado y enharinado, grande, de modo que la mezcla llegue hasta los 2/3 de su altura y cocínela en horno moderado hasta que esté doradita y a punto. Entonces desmóldela sobre una rejilla y enseguida ahóguela (en caliente) con una lluvia abundante de azúcar impalpable. ¡Glup!