martes, 16 de septiembre de 2014

Alfajores de maicena





Ingredientes

Manteca, 125 gramos
Azúcar, 3 cucharadas bien panzonas
Yemas, 2
Oporto, 1 cucharada
Ralladura de limón, 1 cucharadita
Fécula de maíz, 5 cucharadas panzonas
Harina común, 3 cucharadas panzonas
Bicarbonato de sodio ¼ de cucharadita
Polvo para hornear,  1 cucharadita
Dulce de leche espeso, cantidad necesaria
Coco rallado, cantidad necesaria (1 taza, aproximadamente)

Preparación

1 Bata la manteca con el azúcar hasta obtener una crema.
2 Agregue las yemas, de a una por vez, mientras continúa el batido hasta incorporarla toda.
3 Agréguele el Oporto y la ralladura de limón.
4 Tamice la fécula junto con la harina, el bicarbonato de sodio y el polvo para hornear.
5. Vuelque lo tamizado sobre la mesa y haga un hueco en el centro.
6 Coloque allí batido de manteca y una todo formando un bollo. Agregue un poco más de harina común, si hiciera falta. Debe lograrse unas masa muy tierna pero que no se pegotee.
7.Aplaste la masa enharinando muy bien la mesa y el palote y déjela de 1 cm den espesor. Córtela en discos chiquitos (o grandes, si ese es su gusto…)
8. Cocínelos sobre placas enmantecadas, en horno moderado, hasta que estén sequitos, pero pálidos. (La “maicena” parece una señora de principios de siglo: ¡nada de cutis tostado!).
9. Una vez bien sequitos los discos, retire la placa del horno y déjelos enfriar muy bien.
10. Arme los alfajorcitos uniendo los discos de a dos con dulce de leche; presione un poquito para que el dulce asome en los costados; hágalos rodar por coco rallado para que este se adhiera al dulce y darles la apariencia heredada. ¿Sabe lo que dijo Napoleón cuando lo convidaron con estos alfajorcitos? ”¡Très jolies!”… Lo cual, en traducción libre significaría algo así como: “La mayor parte de los sentimientos son tradiciones…”