jueves, 14 de noviembre de 2013

Strudel de alcauciles




Con esta receta aprovecho para contestar - ¡al fin! – a aquel marido angustiado que una noche me llamó por teléfono para pedir que repitiera la fórmula de “mi” strudel de manzanas. La masa y el procedimiento es el mismo. En cuanto al relleno… ¡simplemente un cordón de tajaditas transparentes de manzanas azucaradas y mezcladas con ralladura de limón y – si quiere – pasas de uva o nueces!


1)      Haga una masa con ¼ de taza de agua, ¼ de taza de leche, ¼ de cucharadita de sal y la harina común “que entre” (aproximadamente 1 taza) para formar una masa tierna y algo pegajosa.
2)      Tome la masa, levántela y estréllela sobre la mesa todas las veces que sea necesario (150 golpes, por lo menos…) hasta que se seque un poco y tome elasticidad.
3)      Amásela con un poquito más de harina hasta que no se pegotee. Pero… ¡ojo! Debe quedar tiernísima. Divida en dos bollitos, tápelos y déjelos descansar sobre la mesa 1 hora.
4)      Estire cada bollo por separado y termine de estirarlos “en el aire”.Verá que la masa cede inmediatamente, transformándose en una hoja transparente. Apóyela sobre un mantel o lienzo enharinado (o una doble página de Clarín…) y recórtele los bordes, que habrán quedado más gruesitos. Déle forma rectangular.
5)      Pinte toda la superficie de la masa con abundante manteca derretida.
6)      Coloque en la base del rectángulo (a 3 cm del borde) un cordón hecho con 1 kilo de alcauciles cocidos y picados (corazones y parte blanda de las hojas) mezclados con 1 taza de queso rallado, 2 cucharadas de cebollita picada y rehogada y 1/3 de taza de mayonesa. Sazone con pimienta a gusto.
7)      Cubra el relleno con el borde de la masa y enrolle. Coloque los strudel en una placa enmantecada, píntelos con manteca derretida y cocínelos en horno caliente, hasta que estén doraditos y crujientes.


NOTA: el éxito del strudel consiste en poner el relleno a 3 cm de un borde en forma de cordón y no extenderlo sobre toda la masa.