domingo, 16 de septiembre de 2012

Pizza al horno







(receta básica)

Por lo general de cada cinco recetas de “pizza a la piedra”… seis salen realmente parecidas a una piedra… ¡durísimas! Con los tiempos que corren, no es cuestión de ir al dentista porque una esté antojada, sino de obrar con inteligencia y elegir una receta que, por más finita que haga la masa, conserve al cocinarse la ternura de un osito de peluche. Eso sí: el día que se decida a hacer “pizza a la piedra”, llame primero a Gas del Estado y pregúntele qué tal anda el suministro de combustible. Las masas finitas de levadura exigen para su cocción un horno requetecaliente, de lo contrario resultan muy secas.

Ingredientes

Levadura, 50 gramos
Agua tibia, ½ taza
Azúcar, 1 cucharada
Harina, ½ kilo y 1 cucharada
Sal, 1 cucharadita
Aceite, 2 cucharadas
Leche tibia, cantidad necesaria


Salsa de tomates

Sal y pimienta, a gusto
Aceite, 4 cucharadas
Dientes de ajo picaditos, 4
Cebolla grande picadísima, 1
Morrón gordo, verde (o el que consiga), picado, 1
Laurel, 1 hoja
Tomates al natural, picados y con todo su jugo, 1 lata
Caldo de verduras, 1 cubito (desmenuzado)
Orégano, 1 cucharadita
Ají molido, 1 cucharada

Varios

Queso fresco (o mozzarella, si le gusta más), picadito, 300 gramos
Filetes de anchoa (si le gustan)
Aceitunas negras o verdes

Preparación

MASA

1.  Disuelva la levadura en el agua tibia, junto con la cucharadita de azúcar y la cucharada de harina.
2.  Bata con un batidorcito hasta que se formen globitos en la superficie.
3.  Tape y deje en un lugar tibio hasta que la levadura fermente y se transforme en una verdadera “esponja”.
4.  Coloque la harina sobre la mesa en forma de anillo.
5.  Ponga en el centro la “esponja de levadura”, la sal y el aceite.
6.  Una los ingredientes, agregando de a poco leche tibia hasta formar una masa tierna, que se pegotee un poco.
7.  Tome la masa con la mano (o las dos… ¿por qué no?) y estréllela sobre la mesa, desde cierta altura. A fuerza de castigarla, la masa se aireará y volverá elástica.
8.  Incorpórele un poco más de harina, moldee en forma de bollo, tápela y hágala leudar en un lugar tibio. ¿Qué dónde diablos encuentra un lugar tibio en pleno invierno? Le diré… ¡Ni se le ocurra apoyar el bol sobre el gato de angora! No sirve. Tampoco la falda de la abuela ni las pantuflas peludas del nono. ¿El mejor método? Ponga agua hirviendo en un recipiente de boca más chica que la base del bol donde puso la masa. Apoye el bol (con la masa adentro) en la boca del recipiente de modo que no toque el agua y tápelo con un lienzo liviano o polietileno. El vapor que desprenderá el agua caliente bastará para crear el famoso “medio tibio” y de este modo la masa no correrá el riesgo de quemarse.
9.  Deje la masa así hasta que haya duplicado su volumen. Mientras tanto, prepare la salsa.

SALSA

1.  Caliente el aceite en una sartén y saltee en él los ajos, la cebolla y el morrón hasta que estén traslúcidos.
2.  Agregue en la salsa el laurel, los tomates picados con todo su jugo y el cubito de caldo, desmenuzado.
3.  Deje hervir la salsa a fuego suave y destapada, hasta que se concentre y espese bien.
4.  Retire el laurel y condimente con sal, pimienta, orégano y ají molido.


ARMADO Y COCCIÓN

1.  Ponga el queso en un bol y cúbralo con agua fría. Reserve. (Esto se hace para que el queso se derrita luego más rápidamente en el horno).
2.  Tome una porción de masa, déjela finita con el palote (o gruesa, si le gusta más…) y recorte con la pizzera donde la piensa hornear.
3.  Unte con aceite la pizzera, coloque dentro el disco de masa y continúe estirándola dentro del molde, hasta cubrir bien el fondo.
4.  Tape con un lienzo o polietileno y déjela en un lugar tibio, hasta que la masa esté bien hinchadita.
5.  Moldee del mismo modo las otras pizzas. En cuanto a los recortes, únalos y haga otras pizzas.
6.  Cuando las pizzas estén bien hinchaditas, cocínelas en horno requetecaliente hasta que la superficie esté sequita, pero no dorada.
7.  Retire las pizzeras del horno y dé vuelta las pizzas en el mismo molde, de modo que la parte de abajo quede ahora para arriba.
8.  Unte la superficie de cada pizza con la salsa preparada (sólo un poco, para que no resulten demasiado húmedas).
9.  Seque las cubiertas de las pizzas unos segundos en el horno.
10.                  Retírelas y cubra con el queso escurrido.
11.                  Vuelva a poner las pizzas en el horno hasta que el queso se funda.
12.                  Retire y adorne a gusto con los filetes de anchoa y las aceitunas verdes y negras.