sábado, 15 de septiembre de 2012

Dulce crema de limón




Si se me ocurriera titular a esta receta “dulce crema de limón”, quizás usted frunciría la nariz.
Si le explico ahora que se trata del tradicional dulce con el que los ingleses rellenan sus scones o su típico “lemon pie”, tal vez cambie de opinión.
¿O no tienen los ingleses las mejores opciones para la sagrada hora del té? (¡Qué envidia, cuántas cosas ricas que comen cada tarde!).
La que le voy a dar es una excelente opción para reemplazar el clásico dulce de leche a la hora de servir el té, café, mate cocido o lo que acostumbre a hacer para los suyos.
Esta receta que guardo celosamente entre los papeles de mi cueva de trabajo (en la que hay de todo, créanme) me la acercó generosamente hace añares una lectora: Aba Polacco de Militello. El crédito es todo para ella.
Como seguramente para la receta anterior compró varios limones…
Entonces, ¡hay que aprovecharlos!
Ponga en un bol 4 huevos, 2 tazas de azúcar, el jugo de 2 limones (sin semillas y colado) y la ralladura de un limón.
Coloque el bol a bañomaría y revuelva y revuelva y…
¡Revuelva más todavía!
O bata, bata y…
¡Siga batiendo!
Ahora pare.
Este será el momento en que el dulce espese como una mayonesa firme y se ponga traslúcido.
Retírelo entonces del bañomaría y déjelo enfriar antes de ponerlo en la mesa a la hora del té junto con una pila de scones o tostadas…
¡O lo que prefiera!
Cuando alguno de los comensales le pregunte que clase de dulce es, ponga cara de inglesa y pronúncielo así: “lemon…” y luego, como si estornudara, “¡chiiiis!”
Hágalo, obviamente, con acento inglés. Al menos, trate.