domingo, 18 de septiembre de 2011

Un juego de niños

                La compra habitual y más rendidora de todos los tiempos argentinos es y seguirá siendo - ¡por suerte! - ¡un kilo de milanesas! Pero los bifes finitos admiten cualquier fantasía. Si los rellena con imaginación y cocina en alguna salsita rica, hasta podrán figurar en la carta de algún restaurante con estrellitas, con nombre francés o argentino: ¡niños envueltos! Yo le doy una idea. Usted siga inventando rellenos… “La sabiduría no es nada; la imaginación lo es todo. Sólo existe lo que se imagina” (Anatole France) ¡Glup!


INGREDIENTES

Bifes finitos de nalga (sin grasa ni pellejitos), 12
Sal y pimienta, a gusto
Tajadas de jamón cocido, 12
Morrones al natural (o frescos, asados y pelados), 6 grandes
Roquefort, desmenuzado, 200 gramos
Nueces licuadas, 50 gramos
Coñac, 3 cucharadas
Manteca o margarina sin colesterol (algo es algo…), 50 gramos
Caldo de verduras, ½ cubito
Cebolla chica, rallada, 1
Agua, ½ taza
Vino blanco seco, ½ taza
Pimienta en grano, triturada, ½ cucharadita
Crema de leche, 2 cucharadas (o queso crema, en fin…)
Ensalada de blanco de apio, para guarnecer

PREPARACIÓN

1.       Sazone los bifes con sal y pimienta.
2.       Mezcle el queso Roquefort con las nueces y el coñac.
3.       Extienda los bifes sobre la mesa.
4.       Cubra cada uno con una tajada de jamón cocido.
5.       Tape el jamón cocido con morrones cortados “a la medida”.
6.       Tape los morrones con una buena capa de la mezcla de Roquefort.
7.       Arrolle cada bife encerrando el relleno y sujételo con palillos.
8.       Derrita la manteca o margarina en una sartén y dore los “niños” de ambos lados. Agregue la cebollita rallada y el caldito.
9.       Incorpore el agua y el vino y raspe el fondo de la sartén.
10.   Hierva hasta que la carne esté tierna y la salsa reducida. Agregue la pimienta.
11.   Suavice la salsa con la crema de leche.
12.   Quítele los palillos a los “niños” y sírvalos con toda la salsa adornando los platos con el blanco de apio.