viernes, 23 de septiembre de 2011

Manzanas en mameluco








1.       ¿Verdad que los mamelucos que ahora se usan son gordos como manzanas?
2.       Para seguir la moda desde la cocina y no aburrirnos de comer las manzanas a mordiscones, hoy hemos inventado este plato. El mameluco es la cáscara. ¡Y se comen con el mameluco puesto!
3.       Ante todo y sin cortarte – con la prolijidad de un cirujano -, con un cuchillito de punta quítale a una manzana el cabito y el corazón. (Cocinaremos una sola manzana y, si le gusta a toda la familia… ¡que otro día mamá haga más!).
4.       Aparte, aplasta 1 cucharadita de manteca con 2 cucharaditas de azúcar negra y 3 nueces trituradas con el palote (sin cáscara, claro está). Todo tiene que convertirse en una pasta.
5.       Pon la manzana en una asaderita y rellénala con la pasta que hiciste. También agrega agua en la asaderita hasta que cubra 1/3 de la manzana (para que el mameluco no se rompa).
6.       Colócala en horno caliente y pídele a mamá dos cosas: que la salsee con su propio juguito dos o tres veces durante la cocción y que, cuando esté tiernita (debe pincharla con un tenedor para comprobarlo), te ayude a sacarla del horno. ¡Epa… epa… epa! ¡Espera a que se enfríe o entibie antes de probarla! ¿Y qué tal si la acompañamos con un buen copo de crema de leche batida espesa?