viernes, 17 de febrero de 2012

Goulasch


(Guiso húngaro cuyo principal condimento es el pimentón o paprika)

Lo que lleva:

bola de lomo o nalga, en cubitos, 1 kilo
manteca, 200 gramos
cebollas picadas, 2
pimentón, 1 y ½ cucharadas
sal y pimienta, a gusto
caldo de carne, 2 tazas
laurel, 1 hoja
crema de leche, un pote chico (200 gramos)

Cómo se hace:

Derrita la manteca en una cacerola y rehogue la cebolla hasta que esté translúcida. Agregue la carne y sazone con sal, pimienta y el pimentón. Baje el fuego y mezcle bien.
Tape la olla y deje cocinar despacito 10 minutos, para que la carne hierva en su propio jugo. Incorpore el caldo y el laurel y cocine hasta que la salsa espese. Cuando la carne esté tierna y la salsa a punto, mézclele la crema.
Caliente bien, rectifique -o no- la sazón y sirva dentro de una corona de "spaetzle" (pequeños ñoquis húngaros) o simplemente con una guarnición de papas hervidas.




Versión 2:




¿Qué cuál es la fórmula de “goulasch” que más me gusta? La que dí al principio del invierno en TV. ¡Facilísima! Derrita en una cacerola 100 gramos de manteca o margarina y dore 1 kilo de lomo (sin nervios ni grasa) cortado en dados así de chiquitos. Enseguida, agréguele 3 cebollas gordas, picadísimas, rehogue unos segundos, espolvoree con 1 cucharada de paprika dulce (pimentón… ¡bah!) y ½ cucharada del picante, más ½ litro de caldo de verduras. Entonces tape la cacerola y deje hervir despacito hasta que la carne este tierna y se haya formado una salsita de locura. ¿Qué cómo lo sirvo? Con una guarnición de papas hervidas o “spaetzle” (otro día le doy la receta) y un buen chorro de crema de leche batida espesa. Imagine el resto: ¡glup! ¡glup! ¡glup!