jueves, 26 de mayo de 2011

Florentinos



1)      Mezcle 4 cucharadas de nueces trituradas con el palote (no soy obsoleta: ¡así quedan mejor que licuadas!) con 2 cucharaditas de azúcar, 2 cucharadas al ras de harina, 2 cucharadas de leche y 1 clara batida apenas, hasta que esté espumosa.
2)      Vierta de a cucharaditas (espaciadas entre sí) sobre una placa enmantecada y enharinada.
3)      Aplaste cada porción para darles forma circular.
4)      Si desea, pegue en la superficie de cada tortita media cereza al Marrasquino y trocitos de almendra o piñones.
5)      Cocínelos en horno caliente, hasta que se achaten bien, la superficie comience a secarse y los bordecitos se doren. ¡Cuidado que no se le quemen!
6)      Una vez a punto, retire la placa del horno, déjelos entibiar (si los saca calientes se le romperán; si los saca fríos… ¡no podrá!) y levántelos con una espátula. Deposítelos, separados, sobre una superficie plana, para que no se arqueen. Al enfriarse, toman consistencia (si alguno se le “agujereara”, presione la pasta con el dedito… ¡y listo el remiendo!).
7)      Una vez fríos, pínteles la espalda con chocolate cobertura disuelto a baño de María y así, “boca abajo”, distribúyalos sin encimar en una asadera y póngalos en la heladera hasta que el chocolate se endurezca.
8)      Ultima recomendación: escóndalos y defiéndalos como se defiende el poder: “con habilidad, previsión… ¡y cañones!”