sábado, 20 de noviembre de 2010

Una pila de panqueques



            Sin faltarle el respeto a Richard Bach (el decía: “Échate a volar y tendrás alas…”). La pasta de panqueques es un invento formidable para echar a volar la imaginación e inventar infinitas combinaciones dulces o saladas. Siga mis pasos… ¡o invente otras! Tratándose de panqueques, pienso como Max Stirner: “Existe mi verdad y la tuya”… ¡Suerte!


  • Panqueques inocentes
(para luchar contra el colesterol)

INGREDIENTES

Claras, 2
Harina, 120 gramos
Margarina untable, derretida a baño de María, 1 cucharada
Leche descremada, 1 taza
Polvo para hornear, ¼ de cucharadita
Sal y pimienta, lo permitido

RELLENO SALADO

Atún al agua, 1 lata (bien escurrido)
Cebolla cruda, rallada, 1 cucharada
Salsa blanca dietética, tipo “pegote”, 1 taza
Aceitunas verdes, en tajaditas, 50 gramos
Queso rallado, 1 cucharada
Pan rallado, 1 cucharada
Morrones al natural, 6 tiras gruesitas

PREPARACION

PANQUEQUES

  1. Ponga en la licuadora o procesadora las claras, la harina, la margarina derretida, la leche descremada, el polvo para hornear, la sal y la pimienta (si la dejan…).
  2. Licue hasta que “las claras no se noten”. Vuelque en un bol.
  3. Haga los panqueques sin ninguna fritura, utilizando sartén de teflón o la panquequera eléctrica. A medida que los haga, apílelos separándolos con trozos de papel manteca o separadores para freezer.

RELLENO


  1. Desmenuce el atún (requete escurrido) y mézclelo con ½ taza de la salsa blanca.
  2. Agréguele la cebolla rallada y las aceitunas. Sazone a gusto.
  3. Distribuya la pasta en 6 panqueques y enróllelos.
  4. Colóquelos, un poco separados entre sí, en una fuente de vidrio térmico espolvoreada con un poco de pan rallado.
  5. Unte cada panqueque con la salsa blanca restante.
  6. Mezcle el pan rallado con el queso y distribúyalo sobre los panqueques, espolvoreándolos.
  7. Salpique la superficie de los panqueques con agua.
  8. Gratínelos en horno bien caliente.
  9. Al retirarlos del horno, decore la superficie de cada panqueque con una tira gruesa de morrón al natural.


SALSA BLANCA DIETETICA TIPO “PEGOTE”:

Mezcle en una cacerolita 1 taza de leche descremada fría y 1 cucharada panzona de harina. Mezcle con batidor de alambre hasta dispersar bien la harina. Siga batiendo con batidor de alambre sobre fuego fuerte hasta que la salsa hierva y espese. Sazónela con sal, pimienta y nuez moscada.

“LA YAPA”:

PANQUEQUES DE DULCE DE LECHE:

  • Si le sobró pasta (¡claro que le sobrará!) haga más panqueques, rellénelos con dulce de leche dietético y enróllelos.
  • Coloque los panqueques en una fuentecita y, minutos antes de servirlos, cúbralos con una buena capa de azúcar molido y ¡quémelos con una planchita al rojo!

PANQUEQUES DE BANANAS
(¿Por qué van a ser siempre de manzanas?)

  1. Bata 2 huevos con 2 cucharadas normales (sin panza exagerada) de harina, un poquitito así de sal y 1 cucharada de agua.
  2. Coloque en una sartén 1 cucharadita de manteca y fúndala sobre fuego fuerte.
  3. Vierta en la sartén la mitad de la pasta de panqueques y muévala al ritmo de cualquier tema de Juan Luis Guerra.
  4. Antes de que la superficie de la pasta se seque, cúbrala con tajaditas de bananas cortadas en el momento. Una vez bien “pegaditas”, dé vuelta el paqueque ayudándose con una tapa enmantecada.
  5. Llame a su marido o a su suegra para que, mientras usted sostiene el panqueque ellos viertan en otra sartén “limpia” 3 cucharadas llenas de azúcar. Deslice sobre el azúcar el panqueque (con las rodajitas de banana hacia abajo).
  6. Siga moviendo la sartén sobre fuego fuerte, hasta que note que el azúcar se ha convertido en caramelo.
  7. Cálcese las agarraderas que le llegan hasta el codo, esconda la panza, y vuelva a dar vuelta el panqueque.
  8. De nuevo vuelva a llamar a su marido o a su suegra… y vuelva a poner un poco de azúcar en la sartén…  y vuelva a deslizar el panqueque (esta vez con las rodajitas de banana hacia arriba), y… ¡ufa! Siga moviendo la sartén hasta acaramelarlo bien de abajo.
  9. Enmanteque una fuentecita redonda donde quepa el panqueque y deslícelo… ¡esta vez sin ponerle la tapa! Repita la hazaña con el resto de la pasta.

IDEA GENIAL: Haga cantidad doble de pasta y, en lugar de agua, use jugo de tomates. Sazone a gusto y haga panqueques chicones. Rellénelos con pechuga de pollo cocida, cortadita y mezclada con blanco de apio, cebolla de verdeo picadita, y champiñones en tajaditas. Si los sirve calientes, ligue el relleno con salsa blanca. Si los prefiere fríos, ligue con mayonesa. Doble los panqueques en tres y, si le gusta, séllelos con un medallón de ketchup.