martes, 30 de junio de 2015

Sobre Strudel hay mucho escrito







Y cada fanático quiere tener la última palabra. Pero como bien dijo alguna vez Oscar Wilde: “Es mucho más difícil hablar de una cosa que hacerla”. Por lo tanto, esta vez ni le voy a decir que me dieron una receta distinta a todas, ni tampoco que me contaron el secreto para que cada Strudel salga bien hojaldrado, ni que… ¿Lo hacemos? Prepare una masa uniendo 1 taza de harina con 1/3 de taza de líquido: mitad agua, mitad leche. Y amásela sobre la mesa hasta obtener un bollito bien elástico, que dejará descansar tapado sobre la mesa más o menos una hora para que tome suficiente elasticidad. Así es, señora: ¡y nada de creer que en esta sección trabajamos con un equipo de erratas! Esta masa NO LLEVA NI MANTECA, NI ACEITE, NI VINAGRE, NI NADA MAS QUE LO QUE LE DIJE: harina, agua y leche. (“No creemos sino lo que esperamos, ni esperamos sino lo que creemos” UNAMUNO). ¿Seguimos? Tome el bollo de masa, apóyelo sobre un mantel enharinado y estírelo primero con el palote y luego con los puños cerrados (o la punta de los dedos, lo mismo da), hasta dejarla transparente como un papel de seda. Si los bordes quedaran más gruesos, ¡córtelos y listo! (“Muerto el perro, se acabó la rabia” LA PERRERA). Ahora, sí: preste mucha atención. Derrita 100 gramos de manteca y unte con ella, generosamente, toda la masa estirada. Luego extienda el relleno que prefiera (yo usé 3 manzanas cortadas en rodajas transparentes, espolvoreadas con abundante azúcar, 1 taza de nueces trituradas y un puñado de pasas sin semillas más un poco de canela) SÓLO SOBRE 1/3 DE LA SUPERFICIE DE LA MASA. Arrolle como si se tratara de un pionono y, apenas llegue a la General Paz (donde se termina el relleno) ayúdese con el mantel para hacerle dar al arrollado unas cuantas vueltas de masa simple. De este modo, las capas exteriores del Strudel quedarán crocantes, como si fueran hojaldradas. De otro modo, la humedad del relleno impediría totalmente este efecto. Paso final: cortar en porciones sensatas, acomodarlas sobre una placa enmantecada y enharinada y cocinar en HORNO MODERADO, para dar tiempo a que el relleno se cocine y las capas de masa queden bien sequitas. ¿Qué sería de mi si el Destino y el Club Náutico de Quilmes no hubiera puesto en mi camino toda la generosidad de Hungría para contarle esta fórmula?