domingo, 14 de junio de 2015

Sandwiches… ¡AHHHHH!








¿Por qué vamos a comer los sandwiches siempre fríos? Hagamos como hacen los italianos: unos sandwiches calientes formidables que ellos transforman en comidita llamándolos con nombre de tarantela: “mozzarella in carrozza”. Claro que nosotros les vamos a poner un nombre que se entienda mejor: ¡Sandwiches Ahhhhhhh! Un “ah” de boca bien abierta, con así de ganas de hacerlos ya mismo.


1. Untar suavemente con manteca tajadas de pan lactal, como si se estuviera acariciando a un pollito recién nacido. (La miga no debe romperse).







2. Armar los sandwiches como de costumbre, colocándoles como relleno una tajada de jamón cocido y una capa de rodajitas de mozzarella o queso fresco. Presionar bien cada sándwich para que no se desarme.







3. Batir en un bol 2 huevos y sazonarlos con sal y pimienta. Agregarles ½ taza de leche. Bañar en esto cada sándwich, como si estuviéramos rebozando milanesas. Y apenas el pan esté bien mojadito de los dos lados…





4. … poner a freír el sándwich en una sartén donde se habrá puesto a calentar ½ taza de aceite. (El aceite conviene ponerlo a calentar cuando ya está hecha toda la pila de sandwiches). Si queda espacio en la sartén, agregar otro sándwich o más, siempre rebozados en el batido de huevos y leche. Dejar dorar – bien de un lado, para que queden crocantes; sólo entonces, y con muchísimo cuidado de no salpicarse y quemarse, dar vuelta los sandwiches para que se doren del otro lado.



 

5. Una vez doraditos, escurrirlos y colocarlos en una fuente donde se habrá puesto una servilleta de papel para que absorba el exceso de aceite. Mantenerlos en el horno encendido – pero con la tapa abierta – hasta que se hagan los demás.

6. Para que al servir parezcan una “comidita” en serio, decorar cada uno con una flor hecha con pedacitos de aceitunas negras y verdes y un centro rojo de morrón. (O lo que quieras inventarle. ¡O nada!). ¿Viste qué fácil es cocinar cosas ricas?





¡Gracias, Susana, por esta recetita!