miércoles, 1 de enero de 2014

Año Nuevo… ¡alfajorcitos nuevos!







1.       ¡No es posible que cuando salgamos de vacaciones nos encaprichemos pidiéndole a papá que compre alfajores para regalar a familiares y amigos a nuestro regreso!
2.       ¿Te imaginas cuánto tendría que gastar papá para quedar bien con todos?
3.       “¡Año Nuevo… vida nueva!”, dice la abuela. Y nosotros te proponemos: ¡Y alfajores nuevos también! Anímate a hacerlos: no llevan cocción, se hacen en 5 minutos y nada tienen que envidiar a los comprados. Necesitarás: 1 paquete (o 2 ó 3 o los que quieras) de galletitas tipo “express”, 1 sobrecito de azúcar impalpable, unas gotas de jugo de limón, unas gotas de agua caliente y 1 pote de dulce de leche espeso. ¡Manos a la obra!
4.       Une las galletitas de a tres, untándolas con una buena capa de dulce de leche. Arma de este modo los alfajores que quieras.
5.       El baño se hace así: tamiza el azúcar impalpable en un bol (si no tienes tamiz, usa el colador del caldo) y, mientras bates, agrega de a poquito unas gotas de jugo de limón y unas gotas de agua caliente, hasta que se forme un bañito espeso y opaco. Entonces pon los alfajores sobre una rejilla y, con una cuchara, toma una porción del baño y échala sobre cada alfajor, bien en el centro de la superficie, desde una altura de 20 centímetros (¡hay que tener puntería!). De este modo, al caer con fuerza el baño correrá por sí sólo y los alfajores quedarán como de confitería. Una vez secos (este baño se seca muy rápido en contacto con el aire), envuelve cada uno en papel blanco y hazle un dibujito a modo de marca. ¡Viva la industria casera!