lunes, 17 de diciembre de 2012

Pavo relleno con castañas



Cómo se hace:

Quítele al pavo el hueso de la pechuga y, con una pinza de depilar, saque todos los “canutos” de las plumas. Deseche también todas las “colgaduras” del cogote.
Lave y seque. Frótelo por dentro y por fuera con ½ taza de whisky o coñac. Sazone con sal y pimienta.
Estire la piel del cogote hacia atrás y cósasela en la espalda. Estacione el bicho en la heladera.

El relleno:

Pele 1 kilo de castañas y hiérvalas hasta que estén tiernas. Sáqueles la piel fina y tabiques internos (no llore si se rompen, las castañas argentinas son así...).
Rehogue 1 cebolla picada en 100 gramos de manteca.
Pique ½ kilo de carré de cerdo (bien picadito) con ½ kilo de carnaza. Junte la carne con las castañas.
Sume la cebolla rehogada con su juguito y 1 taza de queso rallado.
Añada 1 taza de miga de pan remojada en leche y 1 cucharada de perejil picado. Ligue con 6 huevos batidos y sazone a gusto con sal, pimienta y nuez moscada.

La cocción:

Rellene flojamente el pavo con la preparación anterior y cosa todas las aberturas. Sujete las alas y las patas con dos ligaduras fuertes. Sazone el pavo con sal y pimienta, y pinche la piel varias veces con una brochette.
Acuéstelo en una asadera sobre un lecho de rodajas gruesas de papa. Pinte el pavo con manteca derretida y vierta en la asadera 1 taza de caldo.
Lleve el pavo a horno moderado, hasta que al pincharle la pata, no salga juguito rosado y la piel esté dorada y crujiente: unos 40 minutos por cada kilo de pavo.