sábado, 5 de mayo de 2012

Scones





La clásica masita esponjosa pero firme preparada con una receta que lleva yogur. El procedimiento parece simple, pero hay un secreto para lograr que resulten inolvidables.

INGREDIENTES

Harina, 2 tazas
Azúcar, 3 cucharadas
Polvo para hornear, 2 cucharaditas
Sal, un poquitito así
Manteca bien fría, 100g
Huevo, 1
Yemas, 1
Yogur de vainilla, 6 cucharadas

Varios:

Yemas, 1
Leche, 2  cucharaditas

PREPARACION

1.       Tamice sobre la mesa la harina junto con el azúcar, el polvo para hornear y la sal. Agregue la manteca sobre lo tamizado y “córtela” con dos cuchillos (o con el aparatito especial para esta tarea…) hasta convertir todo en un granulado. Este paso es fundamental para la textura de la masa. Vuelque todo en un bol y reserve.
2.       Bata el huevo y la yema con el yogur de vainilla, hasta unirlos bien. El sabor a vainilla puede reforzarse con gotas de esencia. También queda excelente el agregado de ralladura de limón.
3.       Vierta este batido sobre los ingredientes que están en el bol y mezcle con un tenedor hasta ligarlos en una masa tiernísima. No usamos las manos para mezclar a fin de no derretir los granitos de manteca.
4.       Vuelque todo sobre la mesa enharinada y termine de unirla con una espátula para no derretir los granitos de manteca. Evite que el calor de las manos entre en contacto con la masa, que debe quedar re-tierna. Limpie bien la mesa y vuelva a espolvorearla con harina.
5.       Estire la masa con el palote, dejándola de 3 cm de altura. La cantidad de masa le permitirá trabajar los scones para que ganen altura.
6.       Despéguela de la mesa con una espátula y recórtela con un molde redondo, del diámetro que quiera hacer los scones. Los discos no deben ser grandes para que los scones no resulten enormes.
7.       Una vez recortados los discos de masa, hágalos girar sobre la mesa entre las palmas de sus manos enharinadas… ¡para que ganen altura! (usted me entiende…). ¡La cocina tiene mucho de magia!
8.       Levante los scones con espátula y distribúyalos sobre placas enmantecadas y enharinadas, bien apartados entre sí. Después, una los recortes de masa sin amasarlos y haga más scones.
9.       Bata la yema con la cucharadita de leche, pinte con la mezcla la superficie de cada scon. Cocínelos en horno caliente hasta que crezcan.
10.   Baje el calor del horno y deje allí los scones hasta que estén sequitos y dorados. A mí me encanta la masa con textura abizcochada. Pero si prefiere, retire los scones del horno apenas crezcan y se  doren. Retírelos y cuando se  enfríen, sírvalos con un buen café.


Secreto I

El granulado de la manteca es fundamental para lograr la textura especial que caracteriza a los scones. Por tal razón, la receta exige que la manteca este bien fría y para unir la masa se  evita trabajar con las manos.

Secreto II

Para hacer más scones con la masa sobrante, recomiendo no amasar los recortes para evitar que se  fundan los granitos de manteca que la integran y que son determinantes en la textura de la masita.