sábado, 19 de mayo de 2012

Kreplach








Ingredientes:

Masa:

300g de harina
2 huevos
2 cdas. de aceite
1 cdita. de sal
c/n de agua

Relleno:

½ kg de ricotta
1 cebolla
2 cdas. de perejil picadísimo
sal, pimienta y nuez moscada, a gusto
1 taza de queso rallado
3 yemas

Varios:

1 taza de salsa blanca mediana
200g de crema de leche
queso rallado y trocitos de manteca para gratinar

Preparación:

Masa:

·         Ponga la harina sobre la mesa y hágale un hueco en el centro. Coloque allí el aceite, los huevos y la sal.
·         Mezcle los ingredientes del centro mientras agrega, de a poco, el agua necesaria para unir todo en un bollo que no se pegotee.
·         Amáselo enérgicamente sobre la mesa hasta que quede liso y suave. Tápelo con una servilleta y déjelo reposar mientras prepara el relleno.


Relleno:

·         Parta la cebolla por la mitad (¡con cascara nomas!) y exprímala como si fuera una naranja.
·         En un bol, mezcle bien el jugo de cebolla con la ricotta, el perejil, el queso rallado y las yemas. Sazone con sal, pimienta  y nuez moscada.

Armado y cocción:

·         Estire la masa por partes, sobre la mesa enharinada, dejándola bien finita. Despéguela con una espátula y recórtela en discos de unos 7 cm de diámetro.
·         Distribuya un poco de relleno en el centro de cada disco, ciérrelos como si fuera a hacer empanaditas, presionando bien los bordes con sus deditos enharinados.
·         Una los recortes y siga haciendo más kreplach hasta que su otro yo diga: ¡bastaaaaa! (“Juventud sin espíritu de rebeldía es servidumbre precoz”, diría José Ingenieros).
·         Una vez armados, cocínelos por tandas en abundante agua hirviendo con un poco de sal hasta que floten y comience a transparentarse el relleno.
·         A medida que los escurra, distribúyalos sin encimarlos en fuentes para horno enmantecadas y espolvoreadas con queso rallado.
·         Mezcle la salsa blanca con la crema de leche, condiméntela a gusto y ahogue con la mezcla los kreplach que están en las fuentes.
·         Espolvoree la superficie con queso rallado, luego salpique con trocitos de manteca y gratínelos en horno bien caliente.