jueves, 10 de mayo de 2012

Buñuelos de manzana



Los pastelitos de los días de lluvia

No se por qué, cuando yo era una niña, los días de lluvia eran ideales para hacer pastelitos o cualquier clase de fritura. Y a nosotros nos encantaba decir: ¡Que llueva, que llueva, la vieja esta en la cueva! Los pajaritos cantan… ¡la boca ya no aguanta!


                                                                                                       Blanca Cotta



Buñuelos de manzana

Son anillos de fruta bañados en una pasta de harina, huevo, cerveza y claras a nieve. Se fríen en tandas y se sirven calentitos, espolvoreados con azúcar impalpable.

Ingredientes

Manzanas, 2 ó 3
Jugo de 1 limón
Harina, 125g
Sal, un poquitito así
Huevo, 1
Claras, 2
Cerveza, ½ taza aproximadamente
Azúcar, 2 cucharadas
Aceite, para freír

Varios

Azúcar impalpable tamizada, para espolvorear

Preparación

  1. Pele las manzanas y, con un sacabocados o con un cuchillito filoso, sáqueles el corazón junto con las semillas. Le quedará una manzana con un agujero central.
  2. Córtela transversalmente en rodajas de 1 cm o 1 y ½ cm de espesor. Le quedarán formados así los anillos. Rocíelos con el jugo de limón, tápelos y reserve. Los rociamos con jugo de limón para evitar que, en contacto con el aire, se oxiden y oscurezcan.
  3. Para preparar la pasta para freírlos: tamice en un bol la harina junto con la sal. Haga un hueco en el centro y coloque allí el huevo entero.
  4. Mezcle con la harina mientras le va agregando de a poco la cerveza, hasta obtener una pasta lisa y espesita. Un poco más espesa que la pasta de panqueques (si hiciera falta, agréguele un poco más de cerveza). Tape el bol y deje descansar la pasta 1 hora. Si al cabo de 1 hora la pasta hubiera espesado demasiado, agréguele un poco más de cerveza.
  5. Bata las claras a punto de nieve. Incorpóreles de a poco las 2 cucharadas de azúcar y siga batiendo hasta obtener un merengue bien firme.
  6. Mezcle este merengue con la pasta anterior, aireando bien el batido. Este detalle es importante para lograr buñuelos envueltos en una masa bien esponjosa. Recomiendo usar batidor de alambre para dispersar bien las claras sin aplastarlas.
  7. Ponga a calentar abundante aceite en una sartén (tanto, tanto, no…). Bañe los aros de manzana, de a uno por vez, en la pasta anterior y a medida que lo haga, fríalos por tandas, sin encimarlos, en el aceite caliente.
  8. Cuando los buñuelos estén dorados de abajo, délos vuelta para dorarlos del otro lado. Para eso, utilice una espátula ancha a fin de no pincharlos y evitar que se desinflen como un globo…
  9. A medida que se doren escurra los buñuelos sobre papel absorbente espolvoreado con azúcar y siga haciendo más.
  10. Sírvalos calentitos (no hay nada más insoportable que un buñuelo frío…) espolvoreados con azúcar impalpable tamizada o acompañados con alguna salsita de frutas o un chorrito de miel.


Secreto I:

  • Esta misma fórmula de pasta puede servir para preparar buñuelos salados, simplemente omitiendo el azúcar en la mezcla, aumentando un poquito la cantidad de sal y agregándole pimienta o alguna hierba.

Secreto II:

  • La fritura no debe estar demasiado caliente para evitar que los buñuelos “se arrebaten” (como decía mi abuela). Es decir: que queden doraditos por fuera y crudos por dentro.