domingo, 25 de abril de 2010

Postre helado de nueces y café




¿Me ayuda ahora a encerrarme en la cocina? Esta vez inventé un postre para tener "siempre listo" en el congelador. ¿Le cuento? Forre un molde grande para budín inglés con "papel para cocinar". Luego prepare una crema de café revolviendo sobre el fuego 1 taza de café bien concentrado, 1 yema, 1 cucharada de almidón de maíz y ½ taza de azúcar. Una vez obtenida una crema espesota, retire del fuego, tamícela y agréguele 1 clara batida a nieve. Cuando la espuma se enfríe, agréguele 200 gramos de crema de leche batidos con 3 cucharadotas de azúcar y arme el postre así: primero, una capa de vainillas mojadas en oporto; luego una capa gorda de la crema de café; después, una capa de nueces picadas; y de ahí en más... otra capa de vainillas, otra de crema, otra de nueces, otra de... ¡hasta terminar con todo lo que tenga! Paso final: Ponga en el congelador hasta que esté firme (o déjelo allí hasta la caída de visitantes inesperados), desmolde, retire el papel y decore a gusto con chantillí, rulos de chocolate… o ¡lo que pueda! ¡Glup!