sábado, 29 de marzo de 2014

Alfajorciones







Después de mucho y mucho meditar, hemos llegado a esta conclusión: ¿Por qué solamente si veraneamos en Mar del Plata o Córdoba traemos alfajores? Siendo el alfajor – como lo es – un típico recuerdo de viaje… ¿por qué no podemos hacer nuestros propios “alfajorciones”? (alfajores de vacaciones) y regalarlos a nuestros amigos, aunque hayamos pasado el verano en Quilmes, La Lucila o Banfield? Sobre todo, si al hacer el paquete lo presentamos de una manera divertida, distinta a todas las cajas de alfajores que conocemos. Veamos:




1. Aplasta sobre la mesa 100 gramos de manteca junto con 5 cucharadas de azúcar y 5 yemas (debe quedar una verdadera pomada).

2. Agregále de a poco harina leudante (algo más de 1 taza) hasta formar una masa suave y lisita (no muy dura, porque se pega). Eso sí: ¡Sin agregarle nada de clara ni nada de agua!

3. Estírala suavemente sobre la mesa enharinada, dejála finita, y cortála en discos (chiquitos resultan más lindos). Pon estos sobre una placa enmantecada y enharinada y cocinálos en horno fuerte 5 minutos (deben quedar sequitos, pero no dorados). Retíralos, dejálos enfriar y luego ármalos uniéndolos de a dos con dulce de leche. Haz rodar sus bordes sobre coco rallado o nueces molidas (para que el dulce no se escape).

4. Acomoda los alfajorcitos en una caja. Forra la caja con un lindo papel metalizado, de modo de cubrir bien la superficie superior y los costados, menos la base. Para esto corta un rectángulo de tamaño adecuado y hazle 4 incisiones en los límites donde se debe plegar. Forra la caja doblando las aletas sobrantes hacia adentro, para que queden escondidas. Sujeta con tiritas de papel engomado.

5. Decora la superficie de la caja usando una galletita como parte de la decoración. Por ejemplo arma una flor con pétalos de papel metalizado oro y pégale en el centro un alfajor. Termina el motivo pegándole una mano en la que habrás entrelazado el tallo de la flor. Dobla el extremo de la mano para imitar el puno del vestido; separa los dedos con cortes de tijera; aplícale uñas de color… ¡Todo lo que se te ocurra! ¿Y si inventaras otras decoraciones? Una caja en forma de auto, con ruedas de alfajores; una lechuza, con ojos de alfajores; un cielo de verano, con sol de alfajor… Lo que quieras.