domingo, 1 de septiembre de 2013

¡MARCHE UNA FAINÁ PARA HÉCTOR CONSTANTINO!


 

Me encontré con él (o mejor dicho él me encontró a mí… ¡bah!) cuando el Rotary organizó la Paella Gigante. Su reclamo fue: “¡La fainá que publicó en su libro se me pega!” Fue como si me clavaran un cuchillo en mi curriculum… ¡Si todas mis recetas están probadas! Fatalmente vino a mi memoria esta frase de Saavedra Fajardo: “Quien no duda no puede conocer la verdad”. Entonces corrí a la biblioteca, abrí “La Cocina Divertida” en la pág. 44 y… y… ¡hice por centésima vez la receta que me había confiado el licenciado Jorge Goas: “Bata 200 gramos de harina de garbanzos con sal a gusto y 550cc de agua, hasta que la superficie se llene de globitos. Vierta entonces 40cc de aceite en una pizzera chica (si lo calienta, mejor) y eche de golpe la pasta sobre el aceite. Entonces cocínela en horno recaliente, hasta que esté bien doradita. ¿Qué tal? ¡Glup!