martes, 22 de enero de 2013

Persevera y triunfarás




Cuando no estoy escribiendo o ensayando una nueva receta, me gusta ver televisión. Esta vez me detuve a mirar un programa donde un riguroso jurado (altamente calificado) evaluaba a los jóvenes inscriptos en un concurso de voces. Lamentablemente el participante de turno no tenia condiciones para el canto. La decisión era justa. Lo que resultaba humillante era la forma de transmitirla. Recordé mis épocas de estudiante cuando algún profesor nos sorprendía con una prueba escrita. Si fallábamos, siempre al pie de una nota baja agregaba una frase de aliento: “Persevera y triunfarás”. Ese profesor era mi Padre. En esta audición, en cambio, sólo advertí una insensibilidad ajena a lo que debe ser la docencia. Ayudar a encontrar un camino, ayudar a superar errores, elaborar una sana autocritica sin lastimar y, a veces, también buscar otros caminos siempre en ala de algún ideal, son prioridades fundamentales para quienes ejercen la docencia en cualquier medio en el que deban actuar. Digo esto y me arrepiento: ¡Tal vez todo sea parte del show!