miércoles, 1 de octubre de 2014

Ristra de queso




Ingredientes

50g de levadura prensada
300cc (equivale aproximadamente a 1 taza y ¼)
100g de manteca
1 taza de queso rallado
sal de ajo, a gusto
½ kg de harina y cantidad extra
1 huevo batido

Optativo

Semillas de sésamo, para espolvorear

Preparación

·         Vierta la leche en un bol limpio.
·         Disuelva en la leche la levadura. Reserve.
·         Derrita la manteca y agréguela en un bol junto con el queso rallado y sal de ajo a gusto.
·         Una bien todos los ingredientes.
·         Mientras mezcla con la mano, incorpore de a poco la harina necesaria para unir todo en un bollo tierno que se desprenda de las paredes y el fondo del bol.
·         Vuelque la masa sobre la mesa enharinada.
·         Amase el pan hasta obtenerlo liso y suave, que no se pegotee.
·         Colóquelo en un bol y tápelo flojamente.
·         Resérvelo en un sitio tibio hasta que la masa duplique su volumen.


Armado y cocción

·         Retire del bol la masa ya leudada y divídala en dos partes iguales.
·         Amase sobre la mesa enharinada, por separado, cada mitad de masa dándole forma cilíndrica de rollo largo y gordito.




·         Divida a cada uno de los cilindros en siete porciones iguales (o casi… ¡bah!).
·         Amase cada una de las porciones en forma de rollo, mientras las hace rotar sobre la mesa sobre la palma de su mano enharinada.
·         Tenga lista una placa para horno bien enmantecada y enharinada.
·         Vaya colocando sobre la placa un bollo juntito a otro, en fila india (usted me entiende…), dándole así a los panes el largo que usted desee.
·         Una vez armadas las tiras de panes, tápelas flojamente.
·         Déjelas leudar en sitio tibio hasta que estén bien hinchaditas.




·         Ya leudadas las tiras de panes, pinte cada una de ellas con huevo batido.
·         Si quiere, salpíquelas con semillas de sésamo (que además de vistosas son ricas).
·         Luego de espolvorear las tiras de pan, coloque la placa en horno precalentado.
·         Cocine hasta que los panes estén suavemente dorados y… ¡todos se enloquezcan por querer probarlos!