miércoles, 20 de agosto de 2014

Su Majestad, La Lechuga





                Se mantiene el precio alto de la lechuga ($7.500 a $9.000 el kilo). Pero, pensándolo bien… ¿quién compra la lechuga por kilo? Las dueñas de casa por lo general pedimos una o dos plantitas y nunca sacamos cuenta de los gramos que pesan. De modo que… ¡que no “panda el cúnico”! Aprenda a darle a la lechuga el lugar que le corresponde en la cocina. ¿Nunca la utilizó como ingrediente para rellenos? Este ejemplo vale la pena:


Pastel de pollo

                Compre un pollo de buena familia – si tiene marca en el orillo, mejor – despréselo, lávelo y séquelo.
                Saltéelo en aceite caliente hasta cocinarlo y dorar muy bien.
                Escúrralo y deseche el aceite de la sartén. Pero a ésta no la lave.
                Coloque en la sartén 70 gramos de manteca y dore en ella 3 dientes de ajo, bien picaditos.
                Incorpórele 1/3 de taza de caldo y ½ de vino blanco y raspe el fondo de la cacerola para que se forme una salsita.
                Agréguele una lata de tomates picados y 3 lechugas deshojadas bien lavadas y cortadas en juliana.
                Hierva hasta que se forme una salsita espesa.
                Retire y sazone con sal, pimienta y una cucharada de perejil.
                Vierta en una fuentecita honda, cubra la superficie con rodajas de huevo duro y aceitunas descarozadas.
                Acomode sobre esto las presas de pollo, espolvoréelas con queso rallado.
                Tape con un disco de Pascualina, haga en el borde un repulgo, practíquele unos cortes en la superficie para que el vapor se escape, pinte con huevo y hornee el tiempo necesario hasta que la masa esté crujiente y dorada.