jueves, 10 de octubre de 2013

Cuando las berenjenas vienen marchando…




            La única forma que tenemos las dueñas de casa para ahorrar, es sucumbir ante las ofertas que nos salen al paso. Pero… pensándolo bien… ¿qué hacemos después con los 3 kilos de berenjenas que nos ofrecen por 10.000 australes? Esta semana le recuerdo dos recetitas fáciles para que no se arrepienta de la compra. Ni usted, ni su marido…

  • Escabeche

Hay muchas fórmulas. Pero yo insisto con la que hacía mi mamá):

1)      Pele berenjenas y, si son grandes, córtelas en rodajas de 2 cm de espesor. Si son chicas, córtelas en cuartos.
2)      Póngalas en una cacerola y cúbralas apenas con vinagre blanco.
3)      Ponga una silla al lado de la cocina y hágalas hervir. ¡Nada de mirar televisión de ojito! ¡Apenas se descuide, se le harán papilla!
4)      En cuanto las berenjenas estén tiernas, pero no demasiado, escúrralas, sin encimar, sobre repasadores.
5)      Una vez frías, acomódelas en frascos esterilizados, alternando con hojas de laurel, dientes de ajo en tajaditas, pimienta en grano, orégano y un poco de pimentón. (¡y ají molido, que me gusta a mí!).
6)      Vierta en cada frasco aceite hasta cubrir bien las berenjenas.
7)      Tape los frascos y guárdelos en sitio fresco, donde nadie los descubra. Al cabo de 10 días estarán excelentes. Y comidas al instante… ¡también!