jueves, 27 de junio de 2013

Pan casero ultrarrápido



(con levadura instantánea)


            Hace poco ha salido a la venta un nuevo tipo de levadura seca en polvo, de solución instantánea, que se usa simplemente tamizada con la harina que indique la receta. Como la ensayé y me pareció fabulosa para quienes todavía tienen miedo de trabajar con levadura prensada y, más aún, miedo a “amasar”… me pareció oportuno contarles mi experiencia. Una ventaja mas todavía: sólo exige un solo tiempo de leudado.

INGREDIENTES
(para un sólo pan tipo flauta casera)

Harina, 2 tazas
Levadura seca, en polvo, de solución instantánea, 1 sobre (10 gramos)
Manteca, 30 gramos (bien fría)
Sal, ½ cucharadita
Leche tibia (como para mamadera de bebé), 1 taza
Clara, apenas batida con 3 cucharadas de agua, 1

PREPARACION

  1. Tamice la harina con la levadura y la sal.
  2. Agregue la manteca y córtela con dos cuchillos hasta reducirla a granitos.
  3. Ponga el granulado en un bol.
  4. Revuelva con un tenedor mientras le agrega la leche, hasta que todo se una  en una masa irregular. Debe ser bien tierna.
  5. Vuelque sobre la mesa enharinada y una ligeramente hasta formar un bollo. ¡Ni se le ocurra amasar! (si amasa o castiga la masa, no me responsabilizo ante ningún juez…).
  6. Dé al bollo forma de “pan flauta” y colóquelo dentro de un molde tipo budín inglés N° 5 con el fondo enmantecado y espolvoreado con harina de maíz. También puede ponerlo en una placa, pero si crece mucho a lo ancho le saldrá muy petiso… Dentro del molde, en cambio, las paredes del mismo le obligarán a crecer para arriba sacando panza…
  7. Tome un cuchillo bien filoso, enharínelo y hágale al pan, en la panza, 4 ó 5 cortes oblicuos y paralelos.
  8. Tape el molde flojamente con un polietileno y apóyelo sobre la boca de una cacerola que contenga agua caliente hasta la mitad (lejos del fuego). Este será el mejor “medio tibio” para hacerlo leudar.
  9. Olvídese del pan hasta que haya crecido hasta el borde, casi, del molde.
  10. Cocínelo en horno caliente, hasta que esté doradito.
  11. Antes que se dore totalmente, píntelo con la clara ligeramente batida con agua y vuélvalo al horno hasta que la corteza esté crocante.
  12. Desmóldelo sobre rejilla y ¡ni se le ocurra cortarlo antes de que se enfríe totalmente!