viernes, 29 de octubre de 2010

Borscht








Sopa de sopas

Una receta fácil, que trajeron todas las bobes desde Europa del Este.

Ingredientes

Cebollas, 2
Remolachas, 5
Zanahorias, 3
Blanco de apio picado, ½ taza
Tomates al natural, picados, con todo su jugo, 1 lata
Caldo de verduras, 4 cubitos
Agua, c/n
Sal y pimienta, a gusto

Varios

Crema de leche, 200g

Preparación

1.       Pele las cebollas y píquelas finamente. Reserve. Pele las remolachas y, aunque parezca una toma de una película de Drácula, anímese a rallarlas grueso o picarlas. Póngalas en un bol junto con todo el jugo que hayan soltado en esta operación. Raspe bien las zanahorias bajo el chorro de la canilla (o pélelas finito utilizando un pelapapas) y luego córtelas en julianas finas. Reserve. Ponga en una cacerola grande las remolachas, las zanahorias, el apio, los tomates y los calditos de verdura. Cubra generosamente con agua los ingredientes y deje hervir hasta que las verduras estén bien cocidas.
2.       Retire del fuego y deje que la preparación se entibie bien antes de pasar al paso siguiente (licuado o procesado de las mismas). Ponga en la licuadora una porción de verduras con caldo y vaya licuándolas por partes, hasta obtener una crema color rubí. También puede procesarlas en vez de licuarlas (utilice el aparato que tenga más a mano). Vuelva a poner la sopa en la cacerola, sazónela con sal y pimienta a gusto y caliéntela bien.
3.       Aparte, ponga la crema en un bol y bátala hasta que esté bien espesa. Condiméntela con un poco de sal y pimienta. Vierta esta deliciosa sopa crema en cazuelitas de barro o similares (para que conserven el calor) y corone cada una de ellas con un generoso copete de crema batida.
4.       Lleve a la mesa enseguida para que los comensales puedan disfrutarla bien caliente. Si lo desea, también puede añadir a esta sopa un puñadito de croutones de pan tostados o dorados en aceite.


Dificultad:

Procesar todos los ingredientes para que queden bien cremosos.

Tip:

Una receta rusa por excelencia para calentar tanto los espíritus invernales como el alma poética.