martes, 4 de mayo de 2010

Tarta de cebollas y queso fresco



  Sucede con algunos ingredientes lo mismo que con algunos actores. A veces el destino les reparte papelitos secundarios y durante años permanecen a la sombra de otros aparentemente más importantes. Pero cuando tienen la oportunidad de mostrarse con todas sus posibilidades… ¡se convierten en la revelación del año! Perdóneme la comparación tan absurda y aparentemente irreverente… ¿Pero no cree que ha llegado el momento de darle a la cebolla un papel más protagónico en la cocina? “Basta con que uno mire una cosa con atención, para que de pronto se vuelva importante…” (¿Fue un cocinero, un autor dramático o un miope quien dijo esta frase?)


  • Tarta de cebollas y queso fresco
                                                                                                                         
MASA (cantidad miserable… ¡pero así debe ser!)

Yema, 1
Manteca, 50 gramos (blanda)
Vinagre, 1 cucharada
Sal, ½ cucharadita
Agua fría, 2 cucharadas
Harina, ¾ de taza, aproximadamente

BASE

Queso fresco (mantecoso, cuartirolo o como quiera llamarlo), ½ kilo
Huevos, 2
Fecula de maíz, 1 cucharada
Crema de leche, 50 cc
Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto (a no olvidarse de esta última. Pero… ¡a no exagerar!)

CUBIERTA

Cebollas, cortadas en aros finitos, ½ kilo
Manteca, 50 gramos
Crema de leche, 150 cc
Queso rallado, 100 gramos
Yema, 1
Sal, pimienta y nuez moscada


PREPARACION

MASA

  1. Haga una masa tierna con los ingredientes indicados y forre con ella el fondo de una asadera tamaño “familia tipo” (usted me entiende…) dejándola re-finita. Cocínela 10 minutos en horno caliente. Retire.

BASE DE QUESO

  1. Corte el queso en trocitos y colóquelo en la procesadora o licuadora, junto con los dos huevos, la fécula de maíz y la crema.
  2. Procese hasta que todo se convierta en una pasta infernal.
  3. Vierta la pasta en un bol y sazónela a gusto.
  4. Extiéndala sobre la masa precocida que está en la asaderita.

CUBIERTA Y TERMINACION

  1. Derrita los 50 gramos de manteca en una sartén.
  2. Agréguele los aros de cebolla, tape y baje la llama al mínimo.
  3. Deje cocinar despacito hasta que las cebollas estén cocidas.
  4. Escúrralas, póngalas en un bol y mézclelas con los 150 cc de crema de leche restante, el queso rallado y la yema. Sazone a gusto.
  5. Extienda esta preparación sobre la pasta de queso que está en la asaderita.
  6. Cocine en horno caliente hasta que la superficie esté doradita y los comensales impacientes por probarla. “¡Bis!, ¡Bis!”