miércoles, 12 de mayo de 2010

Goulasch a mi manera



(así quedo bien con todos los húngaros…)

1) Corte ¾ kilo de nalga o cuadril (¡o lomo, si ya recibió el salariazo!) en cubitos así de chiquititos (1 cm x 1cm) libres de grasa y nervios.
2) Sazone la carne con sal y pimienta.
3) Derrita en una cacerola 3 cucharadas de manteca o margarina.
4) Rehogue 2 cebollas gordas picadísimas.
5) En cuanto las cebollas estén traslucidas, escúrralas.
6) Eche en la cacerola los cubitos de carne y saltéelos a fuego fuerte, hasta que estén dorados.
7) Retire la cacerola del fuego y agréguele la cebolla rehogada, 1 cucharada de perejil picadísimo, 1 hoja de laurel, ½ cucharadita de orégano y 3 cucharadas de harina mezcladas con 1 cucharada de pimentón (mejor que mejor: mitad dulce y mitad picante…).
8) Agregue a todo esto 3 tazas de caldo de verduras y revuelva.
9) Tape la cacerola y deje sobre el fuego a mínimo, revolviendo de vez en cuando hasta que se forme una salsita espesa de locura y la carne esté tierna. Si fuera necesario, agregue durante la cocción chorritos de caldo para que la salsa no espese demasiado.