martes, 22 de febrero de 2011

Bizcochitos para el mate



Crema de leche, 1 pote (250 gramos)
Harina leudante, 1 pote y ¾ de pote
Sal, un poquitito (tan poquitito... ¡qué ni merece llamarse “ingrediente”!)


1. Primero que nada, vacíen el pote de crema en un bol. Para esto, usen una espátula de goma, que es el utensilio más fabuloso para no desperdiciar ni un poquitito así de crema.
2. Ahora, midiendo con el mismo pote de la crema vacío, lavadito y seco, agreguen en el bol un pote y ¾ de harina leudante.
3. Mezclen con una cuchara todo lo que pusieron en el bol: la crema de leche, la harina leudante y el poquitito de sal...
4. La masa debe quedar blanda y tierna. La masa debe quedar así: ¡espantosamente blanda! Vuélquenla sobre la mesa abundantemente espolvoreada con harina.
5. Ahora estiren la masa con “manos de ángel” hasta dejarla de un centímetro (más o menos) de espesor. Despéguenla de la mesa con una espátula y usen como cortapastas...
6. ...¡una tapita de una botella de vino! ¿Vieron qué masa más tierna? A medida que los corten, levanten los bizcochitos con una espátula, colóquenlos sobre una placa enmantecada y enharinada, pinchen cada uno con un tenedor...
7. ...y cocínenlos en horno caliente, hasta que estén sequitos y apenas dorados. ¡Salen un montón!