jueves, 28 de mayo de 2015

Lengüitas de gato








1. Poner en un bol 100 gramos de azúcar impalpable y 100 gramos de manteca. Batir hasta que todo esté convertido en una crema lisita.
2. Ahora… ¡mucha atención! Agregarle 3 claras de huevo. Pero… ¡alto! De a uno por vez, y batiendo muy bien después de cada agregado. Cuando se echa la primera clara, la crema parecerá cortada y te dará ganas de llorar a gritos. Pero batiendo, batiendo y batiendo, todo volverá a unirse. Sólo después de incorporada bien la primera clara, echar la segunda, volver a batir, y agregar la tercera. ¿En-ten-di-do?
3. Una vez incorporadas las 3 claras, agregar 100 gramos de harina (3 cucharadotas) y unir suavemente.
4. Y ahora, lo más divertido: poner la mezcla (que resultará una crema blandita) en una manga para decorar, con boquilla lisa y chiquita (o usar un cartucho de papel impermeable). Hacer bastoncitos sobre una placa enmantecada y enharinada, espaciándolos entre sí porque al cocinarse se achatan y ensanchan, tomando la forma de una lengüita… ¿de gato? Una vez “dibujadas”, cocinarlas en horno caliente apenas hasta que los bordes comiencen a dorarse (más o menos 5 minutos). Espiar un rato antes, pues si se pasan de punto se queman enseguida. Paso final: retirar la placa del horno, dejarla entibiar y sólo entonces desprender las lengüitas con un cuchillo y guardar sin probar. ¿Por qué? Porque si las pruebas ¿qué vas a guardar?

¡Gracias, Susana!