domingo, 24 de mayo de 2015

Fiambre de pollo

             



 Viendo el precio de lista a que está el jamón cocido y el crudo, ya no me mueve a risa esa vieja copla conocida: “De las aves que vuelan, me gusta el chancho…” Es verdad: el  jamón se ha ido a las nubes y no hay ministro de comercio que lo haga aterrizar. ¿Los sándwiches pasarán a la historia? ¡Jamás… mientras tengamos a mano recetas fáciles y económicas como estas!:

·         Fiambre de pollo


(No se asuste y proteste por el costo. Para hacer este fiambre sorprendente que podrá cortar en finísimas tajadas como si fuera jamón… ¡sólo necesitara un pollo! Nada más que un ingrediente. Y, por supuesto, la procesadora, que podrá pedir en préstamos a cualquier vecina solidaria.


1)      Compre un pollo de buena familia, quítele la piel y desprenda toda la carne desechando los nervios, tejido fibroso y demás yerbas que podrá donar generosamente a los gatos del vecindario.
2)      Corte ahora la carne de pollo en trocitos y procéselos “a toda máquina” hasta que se convierta en una especie de “chicle” abominable.
3)      Vuelque el pegote en un bol y sazónelo con sal, pimienta y nuez moscada.
4)      Enmanteque un moldecito tipo “budín inglés” N° 1 (el más chico) y rellénelo con este pasticchio. Levante y golpee el molde sobre la mesada para eliminar las burbujas de aire. (Si conoce otro método más silencioso, mejor).
5)      Tape la preparación con un papel enmantecado y cocínela a baño de María en el horno, hasta que esté firme.
6)      Desmolde y deje enfriar muy bien.
7)      Corte en tajadas y arme los sándwiches como si se tratara de blanco de pavita… ¡aunque parezca caucho!