viernes, 6 de febrero de 2015

Postre "Bluff"








Brillant Savarin dijo una vez que “una comida sin queso es como una mujer a la quien le faltara un ojo”. Si yo en este momento imitara a Savarin (¡que la Corte de Casación me salve!) agregaría otro aforismo extra: “Una comida sin postre es como un queso Gruyere al que le faltaran todos los agujeros…”. Tal la importancia que le doy al postre en el planeamiento de un menú. Si, ya sé: ¡a veces el tiempo no alcanza para todo! (“Lo terrible del tiempo perdido es que ni siquiera se emplea mal.” GARCÍA MARTÍ.) ¿Acaso no existen postres simples, rápidos, ricos y deslumbrantes? Pele 6 lindas manzanas, córtelas en cuadraditos y agrégueles, por cada unidad: 1 cucharada de agua y otra de azúcar. Cocínelas hasta que estén blanditas y luego aplástelas y siga cocinando hasta obtener un delicioso puré espeso. Así las cosas, déjelo enfriar, mientras elige las mejores copas que tenga usted o su vecina. (“Presta solamente aquello cuya perdida puedas soportar.” G. HERBERT.) Ahora ponga en el fondo de cada copa una capa de puré de manzanas, luego una capa de crema chantilly y, por último, un manto grueso de chocolate rallado. Detalle clave: dejar las copas en el congelador por lo menos 4 horas antes de servir. Y trate de disimular su satisfacción cuando los comensales saboreen el postre deslumbrados e intrigados acerca del costo y el trabajo que le habrá llevado hacerlo. “Más vale ignorar del todo que conocer a medias.” SÓFOCLES.) ¿De acuerdo? ¡GLUP!