jueves, 10 de abril de 2014

Tartitas "cockaigne"




No sé dónde robé esta fórmula para usted. Pero le confieso que la primera vez que la ensayé  – a fin de mes – me limité a espolvorearlas con coco rallado. Meses más tarde (cuando cobré el aguinaldo) las cubrí con una lluvia de almendras fileteadas. Elija usted la oportunidad que más le convenga.



1)      Bata 50 gramos de azúcar con 25 gramos de manteca.

2)      Agréguele 2 yemas, un poco de esencia de vainilla, 2 y ½ cucharadas de crema de leche (o queso crema…¡bah!) y siga batiendo.
3)      Únale ahora, suavemente, ½ taza de harina tamizada con ½ cucharadita de polvo para hornear. Distribuya la pasta en 5 moldes individuales para tarta, enmantecados y enharinados (llénelos solo hasta la mitad).
4)      Bata las dos claras sobrantes a punto de nieve.
5)      Incorpórele, de a cucharaditas, ½ taza de azúcar y siga batiendo hasta incorporarla toda y lograr un merengue que haga picos duros.
6)      Cubra con este merengue (a la cachetada o prolijamente con manga y boquilla) la superficie de cada “tartita”.
7)      Espolvoree el merengue con lo que pueda de almendras peladas y fileteadas (o coco rallado… ¡bah!)
8)      Apoye los moldecitos en el piso del horno y cocine a fuego fuerte 5 minutos.
9)      Baje el fuego a mínimo, pase las tartas a un estante central y termine la cocción, hasta que el merengue comience a dorarse.
10)   Deje enfriar las “tartitas” en los moldes. Recién entonces despéguelas cuidadosamente. ¡Algo distinto!