domingo, 20 de abril de 2014

Rosca de Pascua



1)      Disuelva 50 gramos de levadura prensada en ¼ de taza de agua tibia junto con 1 cucharadita de azúcar y otra de harina.
2)      Bata hasta que en la superficie se formen globitos.
3)      Tape y deje que fermente como una espuma.
4)      Ahora, como si fuera una cocinera desmemoriada, vuelva a repetir lo hecho: agregue a la levadura fermentada un poco más de agua tibia y harina suficiente como para hacer un bollito blandísimo. Tápelo, déjelo en sitio tibio ¡y otra vez espere a que – si bien no se transforme en espuma – al menos duplique su volumen!
5)      Ahora sí: amase el bollito leudado con 200 gramos de azúcar, 125 gramos de manteca blanda, la ralladura de 1 limón, 5 huevos, ½ taza de agua y la harina necesaria como para formar un bollo que se desprenda de la cacerola o bol donde mezcló todo.
6)      Vuelque el bollo sobre la mesa enharinada y castíguelo sin piedad hasta que se vuelva lisito, manso y elástico (entre cocineras nos entendemos…).
7)      Y vuelva a poner la masa en un bol. Y vuelva a taparla. Y vuelva a dejarla en sitio tibio para que duplique su volumen. Y… ¡al fin podrá armar las roscas que se le antoje! ¿Sabe que es una buena idea hacerlas chiquitas, individuales, para que cada comensal tenga derecho a su “muñequito de la suerte”?
8)      Recuerde que las roscas se arman así: tome una porción de masa, achátela en forma circular hasta dejarla de 4cm de espesor y ábrale con las manos un agujero en el centro. Póngala en una placa enmantecada y clavele en el centro un cortapastas (tamaño empanada) enmantecado y enharinado para que, al cocinarse, la masa no se cierre y la rosca mantenga su forma de rosca. Tape y deje leudar. Recién entonces decore con crema pastelera, tiritas de naranja abrillantada, azúcar partida y hornee.