domingo, 8 de noviembre de 2015

El cálculo fácil





Imagine que va a Mar del Plata y quiere comprar una caja de alfajores. Imagínese también que 7.500 pesos no asustan actualmente a nadie. Ahora no imagine más: dentro de la caja encontrara solamente 12 unidades. Y, según Pamela y María Gracia: “El que come y no convida, ¡tiene un sapo en la barriga!”. He aquí la solución más inteligente para una mujer adulta: aprender a hacer una masa de alfajores que alcance para toda la familia y pueda aprenderse de memoria. Y por si esto fuera poco… sin nada de huevo (sería bueno que las gallinas aprendieran a leer, para que entendieran de una vez por todas que nadie es imprescindible sobre la Tierra…).


Alfajores “Sí”

      Tamice una taza de harina con 2 cucharadas de azúcar impalpable. Agréguele 100 gramos de manteca cortada en trocitos y un buen chorro de esencia de vainilla.
      Amase hasta que el calor de las manos una todos los ingredientes en un bollo liso.
      Estire, corte medalloncitos, séquelos en el horno (no necesitan dorarse), retírelos y escóndalos hasta que se enfríen. Finalmente únalos de a dos con dulce de leche y, si quiere, hágales rodar los bordes por coco rallado.
      Y ahora sí, busque una caja bien grande (que supere la docena) y dése el gusto de llenarla y que los suyos la vacíen rápidamente.