viernes, 16 de mayo de 2014

Torta esponjosa



¿Cuántas veces le enseñaron que, al hacer una torta esponjosa, después de agregar las claras hay que mezclar suavemente y jamás batir? Esta torta es la contradicción de todo lo aprendido hasta este domingo, y al mismo tiempo un hallazgo: una miga esponjosa y rendidora, hecha tan solo con dos huevos. ¿Verdad que a la cocina le estaba haciendo falta una vuelta de tuerca? “El despotismo de la costumbre es en todas partes el eterno obstáculo al desenvolvimiento humano” (STUART MILL). Bata dos claras hasta que estén bien duras. Entonces mezcle las dos yemas, batidas aparte hasta que estén claritas y espesas. Y agregue a todo esto una taza de azúcar, de a poquito, mientras bate como si tal cosa durante 5 minutos. Habrá obtenido un merengue amarillo delicioso. Ahora caliente ½ taza de leche y derrita en ella una cucharada gorda de manteca. Y aparte, tamice una taza de harina con una cucharadita de polvo para hornear y un poquito de sal.  Entonces prepárese para revolucionar la técnica de todos los bizcochuelos. ¿Lista? Mezcle entonces al batido de claras los ingredientes secos, alternando con la leche caliente y batiendo rápidamente con cada adición. ¿Vio cómo de este modo se obtiene un batido livianito y esponjoso? Sólo resta volcarlo en un molde enmantecado y enharinado y cocinarlo en horno moderado más o menos 30 minutos. Por supuesto: usted puede perfumar antes la mezcla con la esencia que prefiera. El resultado será una torta esponjosa al alcance de cualquier principiante.