martes, 13 de mayo de 2014

Russian tea cakes







Con este nombre encontré la receta de unas bolitas de nueces deliciosas hechas sin huevo. También se las conoce con el nombre de tortitas de bodas mejicanas. Fáciles, deliciosas... ¡y pocas! Si piensa que le pedirán segunda vuelta, queda en libertad de doblar las cantidades.

Lo que llevan

Manteca blanda, ½ taza
Azúcar impalpable tamizada, ¼ de taza
Harina, 1 taza y una cucharadita extra
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Sal, apenitas
Nueces, ½ taza

Varios

Azúcar impalpable, cantidad extra para espolvorear


Paso 1 (1 minuto)

¿Ya se puso el delantal? Comencemos con la receta. Ponga la ½ taza de manteca blanda, es decir a temperatura ambiente, en un bol. Agréguele el ¼ de taza de azúcar impalpable previamente tamizada y la cucharadita de esencia de vainilla. Bata muy bien con espátula o con cuchara de madera hasta mezclar ambos ingredientes.

Paso 2 (3 minutos)

Triture las nueces indicadas en los ingredientes con el palote de amasar, hasta partirlas en trocitos pequeños. Las vamos a usar bastante molidas para que se integren mejor a la masa. Colóquelas en el bol donde está la manteca batida con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla. Agrégueles la harina previamente tamizada con sal.

Paso 3 (8 minutos)

Una todos los ingredientes con las manos sin ningún agregado hasta obtener un bollo compacto, pesadote como un discurso presidencial. Tenga preparada una asadera o placa para horno forrada con papel blanco absorbente (puede ser el habitual papel de cocina o bien… ¡hojas comunes de fax, si son las que tiene a mano). Y sígame los pasos.

Paso 4 (13 minutos)

Moldee la masa en forma de bolitas, tomando pequeñas porciones y presionándolas bien para darles la forma indicada. Téngame fe y verá que buenas masitas resultan para acompañar el té o el café. A medida que moldea las bolitas colóquelas, algo espaciadas entre sí (para que no se peguen al cocinarse), sobre las placas forradas con papel blanco.

Paso 5 (25 minutos)

Cocínelas en horno caliente de 10 a 12 minutos, aproximadamente, hasta que amenacen con ponerse rubias (no deben dorarse). Retire la placa del horno y ahogue las masitas cubriéndolas – mientras están calientes – con azúcar impalpable tamizada. Déjelas enfriar en la placa. Recién entonces proceda a despegarlas cuidadosamente.